Próximos cursos presenciales

Úbeda, Jaén. Guía turística: arte, monumentos y rutas


All rights reserved. The contents of: "ÚBEDA, JAÉN" are property of © Arteguias.com


Todos los derechos reservados.
Los contenidos de "GUÍA TURÍSTICA, DE ARTE, MONUMENTOS Y RUTAS EN ÚBEDA, JAÉN" son propiedad de © Arteguias.com

Guía monumental medieval y renacentista (arte e historia) de Úbeda, Jaén

Úbeda  
Jaén
La Loma y las Villas
32.000
757

Introducción a la guía de arte medieval y renacentista (monumentos y rutas) de Úbeda, Jaén.

Como es sabido, tanto Úbeda como Baeza -verdaderas ciudades hermanadas- alcanzaron la calificación de "Patrimonio de la Humanidad" por la UNESCO el 3 de julio de 2003 y en ello jugó un papel singularmente importante sus innumerables, iglesias, conventos, palacios, plazas y fuentes de estilo renacentista.

Sacra Capilla del Salvador, joya del Renacimiento en Úbeda, Jaén

La Úbeda medieval

Úbeda sobresale por su impresionante patrimonio renacentista. Sin embargo, y como ocurre con Baeza, el repertorio monumental de Úbeda también está formado por algunos interesantes edificios medievales que normalmente pasan bastante desapercibidos ante el lujo del arte andaluz del siglo XVI.

Úbeda medieval: puerta de la iglesia de San Pablo

En este primer apartado de la guía de Úbeda dedicado a la Edad Media nos centraremos en los restos de la muralla medieval, las iglesias de San Pedro, San Pablo, Santa María de los Reales Alcázares, San Nicolás de Bari y los restos del claustro del Real Monasterio de Santa Clara, además de la Sinagoga del Agua.

Las murallas

Documentado su carácter inexpugnable ya desde época medieval por cronistas y viajeros, la muralla de Úbeda, declarada Monumento Histórico desde 1985, remontaría sus orígenes al siglo X al constituir el primitivo burgo islámico ubetense con su alcázar a la cabeza un bastión estratégico en la defensa del califato cordobés.

Referenciada también como punto clave durante la Batalla de Las Navas de Tolosa, tras la conquista cristiana de Úbeda las murallas fueron mandadas reforzar por monarcas como Fernando III, Alfonso X o Sancho IV dada la proximidad aún del enemigo musulmán.

Tras la caída definitiva de Granada a manos de los Reyes Católicos, la cerca ubetense perdería totalmente su función defensiva, siendo en parte desmantelada en el contexto del plan de reordenación urbana mediante el cual el alcázar fue demolido y la mezquita mayor convertida en basílica cristiana.

Lienzo sur de la muralla

Con posterioridad, entre los siglos XVI y XIX, lo que quedaría del obsoleto recinto fue poco a poco siendo engullido por la expansión habitacional de la ciudad cuando no utilizado como cantera para nuevas viviendas anejas, perdiéndose en 1876 la más importante de sus puertas: la Puerta de Toledo, bajo la cual Carlos V juró los fueros ubetenses.

Vista de la muralla de Úbeda desde la iglesia de San Lorenzo

Tras su distinción como Monumento Histórico en los años ochenta del XX y enmarcado dentro del proyecto de recuperación del viejo recinto medieval, la vieja muralla ha ido paulatinamente recuperándose y siendo puesta en valor.

Lado meridional de Úbeda con su paisaje típico de campos de olivar

Contaba el cerco defensivo con dos recintos; uno limitado solo al cerro del alcázar y un segundo que abrazaba al pequeño núcleo urbano surgido a su amparo, ocupando un área aproximada de cuarenta hectáreas.

De las trece puertas y postigos con que llegó a contar (cuatro de ellas pertenecientes al alcázar), han llegado a nuestros días en relativo buen estado tres de ellas: la Puerta del Losal o de Valencia, de doble arco de herradura enmarcado en alfiz; la reconstruida Puerta de Santa Lucia o de Quesada; y la Puerta de Granada, al sur de la ciudad y que domina amplísimas panorámicas con Sierra Mágina como telón de fondo. Otras puertas menores como la llamada del Baño han ido poco a poco apareciendo en diversas intervenciones urbanísticas contemporáneas.

Muralla de Úbeda: interior de la Puerta de Granada

De las nada menos que 38 torres con que contó en origen el recinto amurallado según las crónicas, la mayoría se han perdido o han llegado a nuestros días muy fragmentadas. Las más conocidas son la de Arcas, torre albarrana de planta octogonal y remates matacanados; y la Torre del Reloj, situada en la bulliciosa Plaza de Andalucía y rematada por un templete-campanario renacentista.Torre del Reloj, Úbeda

Iglesia de San Pedro

Ábside de la iglesia de San Pedro de Úbeda, JaénLa iglesia de San Pedro de Úbeda tiene el privilegio de ser una de las más antiguas de la población. Parece ser que fue la tercera en ser construida, probablemente sobre el solar de una mezquita anterior.

De este origen que se puede establecer en el siglo XIII es su ábside de tradición románica de forma de semitambor, con fábrica de sillería. La división mural se lleva a cabo mediante contrafuertes escarpados y en medio nos sorprende una serie de ventanales mudéjares de arco agudo y angrelado sobre finas columnillas.

Aspecto renovado del ábside de la iglesia de San Pedro

El resto de la iglesia es de construcción muy posterior.

Fachada de la iglesia de San Pedro

Úbeda. San Pablo.

canecillo de la iglesia de San PabloLa iglesia de San Pablo se levantó originalmente en el siglo XIII. Fue casi completamente destruida en la guerra de Pedro I y Enrique de Trastamara en el año 1368 y vuelta a construir posteriormente en estilo gótico, con adiciones y reformas seculares.

Aunque pasan desapercibidos por la magnificencia del edificio, los canecillos historiados de su cabecera son buenos ejemplos de la pervivencia de la tradición románica en estos edificios jienenses.

Puerta de los Carpinteros de la iglesia de San Pablo de Úbeda. Siglo XIIIQuizás se reaprovecharon de la antigua iglesia cuando se reconstruyó el ábside a finales del siglo XIV.

La portada occidental o "Puerta de los Carpinteros" también es la del edificio primitivo del siglo XIII. Es básicamente de una bella puerta de un gótico muy primitivo con recuerdos de la tradición románica anterior.

También es destacable la magnífica portada meridional de estilo gótico isabelino, fechada en 1511, que muestra amplias y abocinadas arquivoltas agudas terminadas rematadas en conopio.

Preciosa fachada meridional de la iglesia de San Pablo

El tímpano lleva una estatua de la coronación de la Virgen sostenido por parteluz.

Portada meridional gótica de la iglesia de San Pablo de Úbeda (Jaén)

La fachada presenta una exquisita terminación gracias a sus remates exteriores, altos pináculos en los flancos y balconada festoneada.

El interior es atractivo por su intenso sabor medieval. Son tres sus naves, separadas por pilares cuadrados con gruesas semicolumnas adosadas a sus cuatro caras.

Interior de las naves de la iglesia de San Pablo de Úbeda

Los capiteles tienes relieves vegetales, mayoritariamente de cogollos y crochets, aunque también aparecen cabezas humanas entre los vegetales, incluso alguna máscara tipo "green man".

Pilar con columnas de capiteles figurados en el interior de la iglesia de San Pablo de Úbeda

Los arcos son apuntados. La cabecera es atractiva al disponer de un ábside de muy cuidada bóveda de crucería y tres ventanas cerradas con tracerías góticas.

Santa María de los Reales Alcázares

La iglesia de Santa María de los Reales Alcázares es considerada el tercer templo jiennense en importancia de la provincia de Jaén tras las catedrales de Baeza y Jaén.

Santa María de los Reales Alcázares

Se ubica cerca de lo que era la muralla y sobre el solar de la mezquita aljama ubetense que fue cristianizada por el monarca Fernando III tras la conquista de la ciudad en 1233.

En 1259, la iglesia alcanza categoría de colegiata aunque con el tiempo -1852- pasaría a ser iglesia parroquial. En la actualidad ostenta la categoría de basílica.

Naves de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda

Recientes trabajos arqueológicos confirman que la extensión del actual templo católico es similar a la del citado oratorio almohade. Todo apunta que como era habitual en los tiempos de reconquista la mezquita cristianizada sirviera durante muchas décadas para el culto de los castellanos con escasas reformas, todo lo más, la construcción de un altar y algunas dependencias para los canónigos.

Cristo gótico

Según algunos autores sería a finales del siglo XIV, (1396) cuando se modifica el alzado de la mezquita y se elevan arcos apuntados y demás estructura -con un más que probable cerramiento con techumbre de madera- al modo gótico imperante en ese momento.

Estatua gótica de San Lorenzo

Pero la relevancia del templo atrajo multitud de donaciones y privilegios lo que redundó en continuas ampliaciones y renovaciones. Como consecuencia de ello, Santa María de los Reales Alcázares es un amplio y complejo edificio que acumula sucesivas partes y añadidos de los siglos XIV al XIX, incluso con controvertidas reformas del siglo XX.

Remate escultórico de una de de las entradas a las capillas

El corazón de la construcción en un edificio gótico de cinco naves, siendo las dos extremas más estrechas, separadas por arcos apuntado sobre pilares de sección cuadrada. Dichas naves laterales se abren a capillas mayoritariamente tardogóticas y renacentistas.

Perspectivas de las cinco naves de esta iglesia gótica ubetense

Una de las pandas del claustro

El claustro también es gótico con vanos apuntados sobre pilares y bóvedas de crucería con terceletes. Hay que fijarse en las ménsulas figuradas que soportan los arcos, algunas con relieves de escenas bastante procaces pero con sentido moralizador.

Capitel moralista sobre el pecado de la lujuria

Real Monasterio de Santa Clara de Úbeda

Es el más antiguo convento de Úbeda (franciscano). Fue fundado en 1290 y en el edificio se observan distintos estilos constructivos.

Iglesia del Real Monasterio de Santa Clara de Úbeda

Se organiza en torno a dos claustros. Nos interesa el más pequeño de impronta mudéjar y con una preciosa portada donde se combina lo románico, lo gótico y lo mudéjar.

Preciosa puerta gótico mudéjar

Nos referimos a la llamada "Puerta del Compás" que tiene tres arquivoltas apuntadas, la interior angrelada y la exterior con forma de dientes de sierra, con guardapolvos de puntas de diamante, manera empleada en el tardorrománico más norteño. Los apoyos son jambas y cuatro columnillas con capiteles historiados.

Columnas y arquivoltas

Iglesia de San Nicolás de Bari

La iglesia de San Nicolás de Bari de Úbeda es un magnífico templo gótico de la segunda mitad del siglo XIV, aunque con infinidad de reformas renacentistas. Al levantarse extramuros -Situada al norte del casco urbano- y fuera de los principales circuitos turísticos hacen de ella una de las iglesias ubetenses menos conocidas.

Fue probablemente erigida hacia el tercer cuarto del siglo XIV, siendo posteriormente sometida a obras de remodelación en los siglos XV y XVI coincidiendo con el momento de mayor esplendor y bonanza económica de la ciudad.

Iglesia de San Nicolás de Bari

Dispone de planta de tres naves separadas por arcos apuntados apoyados sobre pilares compuestos en los que descansan sus elegantes bóvedas de crucería nervadas. La cabecera, de planta poligonal, es la parte más antigua del templo. Abiertas a las naves laterales, cuenta con varias capillas adosadas durante La decimoquinta y decimosexta centuria, entre las que cabe ser destacada la del Dean Ortega, protegida por una excelente reja de forja de la escuela toledana obra de Juan Álvarez de Molina.

Los elementos más interesantes del templo son sus dos portadas, a través de las cuales, se aprecia perfectamente esa evolución de los últimos retazos del gótico final hacia un lenguaje ya plenamente clasicista.

Puerta gótica flamígera de San Nicolás de Bari, Úbeda

La portada meridional, encargada por el Obispo Alonso Suárez en 1509, exhibe un refinado estilo gótico flamígero configurado a base de arquivoltas apupntadas y abocinadas entre pináculos y decoración de crestería. La occidental sin embargo, mandada realizar tan solo medio siglo después (1564) a Pedro de Gorostiaga siguiendo planos de Andrés de Vandelvira, responde a un modelo ya plenamente renacentista.

La torre, erigida en el ángulo suroccidental del templo, fue una de las más elevadas de Úbeda, sin embargo, tras quedar seriamente dañada tras el terremoto de 1755, fue rebajada a su actual altura en 1832.

La Sinagoga del Agua

Este monumento es el más reciente descubrimiento de la ciudad histórica de Úbeda, pues salió a la luz de casualidad cuando se estaba acometiendo el derribo de unas casas, y su restauración se acometió entre los años 2007 y 2010.

Entrada a la Sinagoga del Agua

Nos encontramos ante un edificio de gran valor, dado que tan sólo se han conservado unos pocos edificios de esta tipología en la Península Ibérica, y cuyo origen además, sería muy antiguo, pues al parecer la construcción es anterior al siglo XIV.

Se sitúa en pleno centro histórico, pero no en el barrio judío, que en Úbeda nunca llegó a existir, sino en un barrió que debió de gozar de cierta riqueza, y en donde los judíos vivían mezclados con el resto de habitantes. En su interior se pueden diferenciar seis estancias. De todas ellas destaca el Mikve, en donde se realizaban los baños de purificación.

Otros Restos medievales de Úbeda.

Por último citaremos que en la iglesia de Santo Domingo quedan una serie de canecillos que nos remiten a un primitivo origen, probablemente del siglo XIII.

De fecha posterior es la iglesia de San Isidoro con dos buenas portadas tardogóticas.

La Úbeda Renacentista

Úbeda renacentista

Como ya indicamos al comienzo de este artículos, acometer una guía monumental de Úbeda es imposible sin centrarse en su arquitectura renacentista.

Plaza de Vázquez de Molina y la Sacra Capilla del Salvador, corazón de la Úbeda renacentista

La ciudad creció al abrigo de Francisco de los Cobos y Molina (ca. 1477-1547), secretario y hombre de confianza de Carlos I. Gracias a él, muchos nobles instalaron a su alrededor su residencia, dando lugar a una serie de palacios de desigual factura, a los que acompañan otros importantes innumerables como iglesias, conventos, plazas y fuentes de este estilo.

El Renacimiento Ubetense está repleto de escultura con temas alegóricos

Plaza de Vázquez de Molina

Esta plaza se encuentra ubicada en el sur de la ciudad. Esta zona fue el centro de los núcleos poblacionales íberos, visigodos y musulmanes, siendo bajo el dominio de estos últimos cuando la plaza comenzará a configurarse como un solar vacío entre el zoco, ubicado en la actual plaza del Primero de Mayo, y el alcázar.

Plaza de Vázquez de Molina

La formación de la plaza renacentista comenzó en el año 1507, cuando la reina Juana decidió demoler la muralla del Alcázar como medida defensiva ante las cruentas luchas de los linajes nobiliarios. A partir de este momento todo este lugar se parceló para ponerlo a la venta, configurando el espacio público a partir de 1536, cuando Francisco de los Cobos comenzó a construir la capilla de El Salvador.

Plaza de Vázquez de Molina, Úbeda

A mediados de siglo el deán Ortega (ca. 1490- decidió levantar una residencia en su ciudad natal, a los pies de la capilla de El Salvador, de forma que a mediados de siglo ya se encontraban conformados los costados este y norte de la plaza. Al mismo tiempo que el deán Ortega construía su residencia, Juan Vázquez de Molina (ca. 1500-1570) decidió edificar allí también un palacio, configurándose todo este espacio como un lugar noble, lo que lo diferenciaba del resto de plazas de la ciudad. Fueron muchos los acontecimientos que se celebraron en este espacio, que tenía un marcado carácter simbólico.

Plaza de Vázquez de Molina, Úbeda

Su cercanía a la plaza del Mercado hizo que la actividad comercial se expandiera a este lugar, pues la creciente población de Úbeda en el siglo XVI hizo que, desde fechas tempranas, aquel lugar se quedara pequeño.

Sacra Capilla de El Salvador

La Capilla de El Salvador fue mandada construir por Francisco de los Cobos y su mujer, María de Mendoza y Sarmiento (ca. 1508-1587) como panteón familiar, y con el deseo de que este ámbito funerario otorgase fama a su linaje. Su origen se remonta al año 1525, cuando compró el solar.

Cúpula de la Sacra Capilla de El Salvador

En 1534 adquirió otras fincas colindantes, y dos años más tarde contactó con Diego de Siloé, que realizó las trazas de la obra. La ejecución de la obra corrió a cargo de Andrés de Vandelvira y Alonso Ruiz, hasta 1540, cuando el primero se quedó como único maestro de obras, siguiendo en todo momento el diseño de Siloe.

Fachada occidental de la Sacra Capilla de El Salvador, uno de los más insignes monumentos renacentistas de Úbeda

La iglesia tiene una sola nave, con capillas laterales, y un ábside de planta centralizada, recogiendo todo el sentido funerario que tiene esta estructura. Esta misma combinación de planta basilical con centralizada es la que Siloe proyectó para la catedral de Granada que en origen estaba destinada a ser el Panteón el Real.

Hércules y el Centauro

La iconografía del edificio es muy compleja, y hace alusión a la muerte y el honor entremezclando elementos del Antiguo y del Nuevo testamento con símbolos iconográficos paganos, todo ello con un marcado carácter humanista.

Cabecera de la Sacra Capilla del Salvador

En su interior, se ubicaba un impresionante retablo barroco realizado por Alonso Berruguete, con el tema de la transfiguración de Cristo y que se destruyó en la Guerra Civil, habiéndose conservado tan sólo la figura de Cristo. La obra que puede verse en la actualidad es una reconstrucción.

Preciosa sacristía

También destaca la sacristía, ejecutada por Esteban Jamete siguiendo el diseño de Vandelvira. Su riquísima decoración escultórica que la ha llevado a ser considerada una de las obras maestras del renacimiento español.

Detalle de la sacristía

En la puerta de acceso en esquina Vandelvira lleva a la estereotomía hasta sus máximas consecuencias.

Puerta en esquina de acceso a la sacristía

Palacio del Deán Ortega

Aunque no se tiene constancia de la fecha exacta de su construcción, las obras de este edificio ya debían de estar en marcha en la década de los 50 del siglo XVI, por lo que sus trazas debieron de darse en la década anterior, y seguramente fueron obra de Andrés de Vandelvira, el genial arquitecto renacentista tan ligado a las ciudades de Úbeda y de Baeza, aunque también intervino en su construcción el arquitecto real Luis de Vega.

Palacio del Deán Ortega

Fue mandada construir por don Francisco Ortega Salido, deán de la catedral de Málaga. Se trata de una construcción de planta rectangular que se ordena en torno a un patio con dos pisos, rodeado en sus cuatro pandas por galerías porticadas de medio punto.

Puerta del Palacio del Deán Ortega

En su exterior destacan las dos fachas principales, que se abren hacia la Sacra Capilla de El Salvador, de la que don Francisco era capellán. En la actualidad el edificio se ha convertido en Parador de Turismo.

Palacio del Marqués de Mancera

Este palacio también se conoce como la Torre del Tesorero. No se conoce la fecha exacta de su construcción, pero sin duda debió acometerse en las dos últimas décadas del siglo XVI.

Palacio del Marqués de Mancera, Úbeda

Su edificación fue financiada por los hermanos Lope Molina Valenzuela y Hernando de Herrera, canónigos de la Colegiata de Santa María, pero al poco tiempo lo compró don Pedro Álvarez de Toledo y Leiva (1585-1654), primer marqués de Mancera y virrey de Perú (1639-1648), de donde ha derivado el nombre con el que se le conoce en la actualidad.

Torre del Palacio del Marqués de Mancera, Úbeda

El edificio se articula en torno a un patio de dos plantas adinteladas con columnas sobre zapatas alcarreñas y balaustres de madera, lo que se aleja del modelo de otros edificios de la ciudad, con arcadas de medio punto y columnas de mármol. La fachada del exterior es de formas sencillas, y tan sólo una cornisa sirve de separación a los dos pisos, en el segundo de los cuáles se abren sencillas ventanas. La portada sigue el modelo de la del palacio Vela de los Cobos, realizada por Vandelvira. La torre es el elemento en el que se concentra la mayor carga decorativa, en donde pueden verse, en torno a las ventanas, diferentes motivos religiosos y paganos.

Palacio de Vázquez de Molina

Se trata de uno de los edificios civiles de mayor importancia desde el punto de vista artístico de todo el conjunto monumental de la ciudad.

Palacio de Vázquez de Molina, Úbeda

Fue mandado construir por Juan Vázquez de Molina, sobrino de Francisco de los Cobos, y que ocupó el importante cargo de secretario de estado en la corte de Carlos I. Su construcción se acometió entre 1546 y 1565, siguiendo las trazas de Vandelvira.

Palacio de Vázquez de Molina

Se trata de un edificio de planta cuadrangular, estructurado en torno a un patio central, siguiendo el modelo de los palacios italianos.

Patio central

Andrés de Vandelvira se inspiró a la hora de acometer su construcción en el "Modelo de casa romana" que aparece en la edición del tratado de Vitruvio editada por Fra Giocondo en el año 1511.

Una de las esculturas de la fachada

Su fachada exterior traduce los tres cuerpos del interior, y en la que se superponen pilastras y soportes con figuraciones humanas. En el interior se encuentra en la actualidad el Ayuntamiento, el museo de Alfarería y, en su último piso, el Archivo Histórico municipal.

Esculturas de la fachada del Palacio de Vázquez de Molina

Plaza del 1º de Mayo

La plaza del 1º de Mayo fue antiguamente la plaza del Mercado de la ciudad. A diferencia de la plaza de Vázquez de Molina, este espacio nació como un lugar civil de encuentro entre los ciudadanos.

Plaza del 1º de Mayo

Su origen parece situarse en época musulmana, perviviendo durante los siglos del gótico, y revitalizándose en el XVI. En este lugar además del mercado, se celebraban los festejos y las corridas de toros, y en donde se instalaba el patíbulo para impartir justicia.

Estampa de una palmera en la Plaza del 1º de Mayo

En su entorno se ubicaron diferentes tiendas, y llegó a haber hasta un prostíbulo, cuya existencia se documenta hasta 1523. También se construyó aquí las Casas Consistoriales, donde se reunía el Concejo de la ciudad.

Las antiguas Casas Consistoriales

Las obras de las Casas Consistoriales comenzaron en 1501, habiéndose finalizado sesenta años más tarde, aunque la fachada se construyó en el año 1609. Se trataba de un edificio abierto a dos espacios, por un lado a la Plaza del Mercado y por el otro a la Plaza de Abajo, un lugar que se creó a la vez que el edificio con una función eminentemente simbólica, y que no se ha conservado.

La fachada que se abre a la plaza del Mercado está formada por una arcada abierta en el piso inferior con tres elegantes arcos sustentados sobre columnas corintias, y una galería en el superior, formada por seis arcos de menor luz. Todo ello crea un espacio emblemático que recuerda a los palacios civiles que se estaban construyendo en Italia.

Las antiguas Casas Consistoriales de Úbeda

La fachada que se abría a la Plaza de Arriba también contaba con una galería, pero ésta se derribó en 1680 debido a las amenazas de ruina. No se conoce el nombre del maestro que realizó las trazas del edificio, aunque algunos autores han apuntado la posibilidad de que en las obras participara el arquitecto Francisco del Castillo.

Detalle de la arquería del primer piso

Palacio Vela de los Cobos

Este palacio fue la residencia de don Francisco Vela de los Cobos (?-1569), regidor de la ciudad y destacado miembro del linaje de los Cobos-Molina.

El Palacio Vela de los Cobos al fondo

Su construcción siguió las trazas de Andrés de Vandelvira, que firmó las capitulaciones en el año 1561, y su ejecución corrió a cargo del cantero Jorge Leal.

Palacio Vela de los Cobos, Úbeda

La fachada se articula en tres plantas, en donde destaca la superior, donde puede verse una galería de arcos corridos que se asoma a la calle, una característica propia del renacimiento español, y que puede verse en otros edificios como la fachada de la Universidad de Alcalá de Henares, el palacio de los Carvajal Vargas en Trujillo, o en el palacio de Monterrey de Salamanca.

Ventana en esquina

De esta fachada también destacan las ventanas en esquina, que Vandelvira ya había introducido en el palacio del deán Ortega, y que igualmente es un elemento que puede verse en muchos otros edificios del renacimiento hispano, como el palacio de los Guzmanes en León, en el palacio de los Ríos y Salcedo de Soria, y, sobre todo, en diversos palacios de Trujillo y de la zona de Extremadura.

Una de las estatuas de la puerta

La portada se rodea de dos columnas de orden corintio y, sobre la misma, en la primera planta se encuentra el balcón principal, en donde pueden verse los elementos heráldicos del linaje, sostenidos por dos guerreros que enmarcan el vano.

La otra estatua

Las ventanas de este primer piso se rodean de pilastras jónicas sobre las cuáles se asientan frontones con decoración de espejos.

El interior se encuentra muy modificado, habiendo desaparecido el patio central que articulaba las diferentes estancias del edificio. En la actualidad alberga un pequeño museo de pintura y una biblioteca.

Palacio de los Condes de Guadiana

Situado entre la antigua parroquia de San Pedro y la calle Real, el Palacio de los Condes de Guadiana, así conocido por su pertenencia a dicho linaje desde 1711, es una muestra más del esplendor económico que acaparó Úbeda durante los siglos XVI y XVII. En la actualidad, convenientemente adaptado, acoge entre sus muros un hotel de lujo.

Pese a su actual nombre, los primitivos propietarios del palacio fueron los descendientes de Martín Alfonso de Ortega; cuya dinastía familiar fue una de las más poderosas de Úbeda. Así, los sucesivos señores en varias etapas fueron mandando reconstruir el palacio, de manera que, sobre la primitiva vivienda, Andrés de Ortega durante la última década del siglo XVI encarga al discípulo de Vandelvira Pedro del Cabo la construcción del núcleo principal del palacio.

Poco después, en 1611 y tras adquirir unos solares anejos con el fin de dar salida al palacio a la calle Real, Antonio de Ortega y Porcel manda levantar la magnífica torre angular que hoy en día es la auténtica seña de identidad del Palacio de los Condes de Guadiana, los cuales, tras adquirirlo a principios del siglo XVIII, mandaron tallar sus blasones familiares en la fachada.

Dicha torre se estructura en cuatro cuerpos, de los cuales, segundo y tercero se abren al exterior mediante una ventana a cada lado sur y este, y sendos ventanales angulares en cada piso con maineles de mármol, riquísimos entablamentos y escudos resaltados por frontones. El último de los cuerpos, sin embargo, se abre con la típica galería en corredor claramente influida por la planteada por Vandelvira en el cercano Palacio Vela de los Cobos.

Torre del Palacio de los Condes de Guadiana

Iglesia de Santo Domingo

La iglesia de Santo Domingo se levanta intramuros al sur del primitivo núcleo ubetense, cerca de la Puerta de Granada y de la Basílica de Nuestra Señora de los Reales Alcázares. Sus orígenes (más legendarios que realmente contrastados) se remontarían a la época de Fernando III el Santo; aunque sí que es cierto que sobre la fábrica gótico-mudéjar de finales del siglo XV se aprecian restos que pudieron haber pertenecido a una iglesia-fortaleza anterior.

Iglesia de Santo Domingo

La edificación actual presenta una única nave tipo salón con capillas laterales hacia el lado sur y una cabecera semicircular con bóveda nervada. Conserva también la iglesia de Santo Domingo un artesonado mudéjar de par y nudillo único en la ciudad.

Puerta de la Iglesia de Santo Domingo de Úbeda

De sus dos portadas, la orientada al sur y trazada hacia 1525 está considerada una de las primeras manifestaciones platerescas de Úbeda, mientras que la septentrional, fechada ya hacia 1700 denota ya una mayor influencia barroca. La torre fue reedificada en 1702.

Casa de las Torres

Situada frente a la recientemente rehabilitada iglesia de San Lorenzo, el Palacio de los Dávalos, popularmente conocido como Casa de las Torres, fue mandado edificar hacia 1520 por el Corregidos y caballero santiaguista Andrés Dávalos de la Cueva sobre el solar en el que se asentaba la morada de su antepasado Ruy López de Dávalos, Tercer Condestable de Castilla entre 1400 y 1423.

Casa de las Torres

Se trata de un magnífico ejemplo de alcázar urbano en el que se conjugan a la perfección la solidez propia de una fortaleza medieval con el refinamiento estético clasicista que "explosionó" durante esa "Edad de Oro" económica y cultural que fue para la ciudad de Úbeda todo el siglo XVI.

Al exterior, el interés se concentra en su monumental fachada plateresca, enmarcada en dos potentes torreones cúbicos y estructurada tres calles verticales y otros tantos cuerpos en altura.

Escudo nobiliario

En el primero de ellos se abre la portada de medio punto dovelada con bustos laureados en sus enjutas. En el segundo, separado por una bellísima cornisa ornamental, se despliega un frontón semicircular que abraza el escudo de la familia Dávalos sostenido por dos salvajes, abriéndose en las calles laterales sendas ventanas abalaustradas coronadas por frontones avenerados.

Ventana

Para el último de los cuerpos se trazó un segundo frontón -esta vez triangular- rodeado de un sinfín de motivos decorativos en relieve típicamente clasicistas como candelieri, grutescos, motivos heráldicos, zarcillos, veneras, etcétera. Remata la fachada un alero en voladizo enriquecido con originales ornamentos de crestería y un conjunto de gárgolas.

Gárgola

Al interior, se articulan las estancias nobiliarias y de servicio en torno a un gran patio central de dos pisos abiertos mediante arcos de medio punto sobre finas columnas corintias de mármol y medallones o "tondos" con bustos en las enjutas. Se considera uno de los primeros patios renacentistas ubetenses además de fuente de inspiración para otros como el del propio Hospital de Santiago.

Iglesia de San Lorenzo

En origen, la iglesia de San Lorenzo debió de ser de las más antiguas de la ciudad de Úbeda, levantada en el siglo XIII adosada a los lienzos meridionales de la muralla.

Vistas desde la iglesia de San Lorenzo al sector meridional de Úbeda

De esa época todavía conservas restos románicos.

Sin embargo, el edificio medieval sufrió importantes reformas a los largo de numerosos siglos XV, XVI, XVII y XVIII. En el siglo XIX sufre un progresivo deterioro que es rematado por los destrozos de la Guerra Civil Española, con lo que queda en ruinas.

La iglesia de San Lorenzo está adosada a  la muralla

Afortunadamente la Fundación Huerta de San Antonio se encuentra acometiendo en la actualidad una profunda restauración del inmueble. De hecho, a pesar de la intervención, se mantiene abierta al público.

Interior de la iglesia de San Lorenzo en su estado a finales de 2016

Hospital de Santiago

Erigido en el ensanche norte de la ciudad fuera del recinto amurallado, el Hospital de Santiago de Úbeda es, junto con el de Tavera de Toledo, una de las obras cumbre de la arquitectura asistencial del Renacimiento hispano.

Fachada del Hospital de Santiago

Por ello, también se considera a este complejo monumental una de las empresas más ambiciosas y sobresalientes del célebre Andrés de Vandelvira, quien trazó sus planos con la colaboración de su padre Pedro por encargo del Obispo Diego de los Cobos. Las obras, tal y como atestigua una cartela de su interior, concluirían en 1575.

El Hospital de Santiago es uno de los edificios más monumentales de la ciudad de Úbeda

Llamado popularmente "El Escorial de Andalucía", fue declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1917, cumpliendo en la actualidad y desde 1975 una nueva función pública al ser sede de numerosos actos culturales, conciertos, conferencias, exposiciones, etcétera.

Bóveda de la escalera

Se trata de un inmueble de enormes proporciones marcado por dos enormes torres prismáticas que delimitan su fachada meridional, en la cual, destacada tan solo con la efigie de Santiago dentro de una hornacina, se sitúa el ingreso principal al complejo hospitalario.

Patio interior

Al interior, con una clara vocación práctica y funcional, el espacio se estructura en torno a un gran patio central de dos pisos conformado por elegantes arcos de medio punto sobre columnas de mármol de Carrara. A cada uno de sus lados, fueron concebidos otros dos patios menores inconclusos.

Patio

Desde la crujía oriental del patio se accede a la escalera monumental que comunica con el nivel superior; una escalera de tipo imperial manierista con una singular bóveda "colgada" que parece evocar al arte hispanomusulmán en lo arquitectónico, y que fue enriquecida con pinturas murales que representan a reyes castellanos, padres de la Iglesia y santas.

Pintura que representa a Santa Inés

Por último, desde la panda norte y en el propio eje que marca la fachada principal, se accede a la capilla-panteón del Obispo De los Cobos; delimitada por una reja de triple puerta también diseñada por el propio Vandelvira y materializada por Juan Álvarez de Molina. Presenta la capilla una curiosísima planta en forma de "H" con dos torres en el centro que rivalizan en altura con las torres angulares de la fachada sur.

(Autores del texto del artículo de ARTEGUIAS:
Víctor López Lorente, José Manuel Tomé y David de la Garma)

Imágenes de Úbeda, Jaén

Úbeda,Jaén
Palacio de Vela de los Cobos. Úbeda
Portada de San Pablo. Úbeda, Jaén Renacimiento en Úbeda Palacio de Vela de los Cobos. Úbeda
Palacio de Juan Vázquez de Molina. Ayuntamiento de Úbeda
Puerta de los Carpinteros
Santa Clara
Palacio de Juan Vázquez de Molina. Ayuntamiento de Úbeda Detalle de la Puerta de los Carpinteros de la iglesia de San Pablo Puerta mudéjar de la iglesia de Santa Clara
Suscripción
 
Tiendas
 
Página Principal
 
Monografías
 
Pueblos
 
Acceso a cursos de arte por Internet


Comprar ebooks Arte e Historia Medieval

EBOOKS (LIBROS EN FORMATO DIGITAL) PARA APRENDER ARTE E HISTORIA MEDIEVAL


Comprar libros Historia Medieval

LIBROS PARA CONOCER EL CONTEXTO SOCIAL, POLÍTICO Y CULTURAL DE LA EDAD MEDIA EN ESPAÑA

Cursos Online
Viajes Guiados
Seminarios presenciales de Arte Medieval

Última actualización de "GUÍA TURÍSTICA, DE ARTE, MONUMENTOS Y RUTAS EN ÚBEDA, JAÉN " en enero de 2017

AVISO LEGAL