Románico
en la Montaña Alavesa
Introducción
a la comarca de la Montaña Alavesa y su románico
La Comarca
de la llamada "Montaña Alavesa" ocupa el sector oriental
de la provincia. Limita al norte con la Llanada Alavesa, al sur con
La Rioja Alavesa, al oeste con el Condado de Treviño y al este
con Navarra.
Si Álava
es una maravillosa provincia, con una riqueza paisajística
casi inigualable, la comarca de la Montaña es especialmente
atractiva.
En lo referente
a su románico, no es un territorio de gran densidad de monumentos.
Sin embargo, cuenta con una de las magníficas joyas del románico
vasco que es la Ermita de San Juan de Marquínez.
Precisamente,
si podemos establecer un carácter unificador del románico
de la Montaña Alavesa, además de su carácter
tardío (como en toda la provincia), es la existencia de ermitas
románicas en lugares de idílica belleza.
Tal es el
caso de los cuatro templos románicos elegidos: las ermitas
de San Juan de Marquínez, Virgen del Campo de Maeztu, Andra
Mari de Ullibarri-Arana y, por último, la de Elizmendi de Kontrasta.
Ermitas
románicas en la Montaña Alavesa
Ermita
de San Juan de Marquínez
Marquínez
tiene, con seguridad, una de las más bellas iglesias vascas
en su ermita de San Juan.
Está
fechada en 1226, gracias a una extensa y detallada lápida que
se encuentra junto a la puerta.
Esta datación
vuelve a demostrar, por enésima ocasión, que el románico
rural español hay que encuadrarlo en un elevado porcentaje
en un bien entrado siglo XIII.

Se trata de
una notable iglesia de una nave, con poderosa cabecera de sillería
bien ajustada. El tambor absidal se estructura mediante columnillas
finas y un vano rodeado de arquivoltas muy abocinadas, en el paño
central.
Otras dos ventanas hay abiertas
en los muros del presbiterio y nave, en su costado meridional.

La puerta está muy
decorada, con varias arquivoltas algo apuntadas y temática
vegetal, como los capiteles.
Ermita
de Andra-Mari. Ullibarri-Arana
El templo de Andra-Mari
de Ullibarri-Arana es una de las pequeñas ermitas prototipo
del románico de la Montaña Alavesa.
Es un edificio muy pequeño,
construido con perfecta sillería, de una nave y ábside
de planta semicircular. La portada meridional, aunque románica,
sufrió transformaciones en fecha posterior.
Ermita
de la Virgen del Campo. Maeztu
Antiguamente la Ermita
de la Virgen del Campo de Maeztu estaba dedicada a Santa Eufemia.
Es un pequeño templo románico de una nave rematada en
cabecera de planta rectangular. La fábrica, mayoritariamente
es de mampostería.
Se aprecia en toda la estructura
(nave y cabecera) un recrecimiento de alturas moderno, pues han quedado
los canecillos originales a la altura primitiva.
En el testero se abre una
ventana de arcos ligeramente apuntados.
Por su parte, la portada abierta
en el muro sur es agradable y sencilla. Tiene cuatro arquivoltas decoradas
y apuntadas y se abre sobre un no muy profundo arimez con canecillos
en el tejaroz.
Algunos de los canecillos
figurados de esta ermita -cabezas de animales- son muy expresivos.
Ermita
de Nuestra Señora de Elizmendi. Kontrasta
La Ermita de Elizmendi
en Kontrasta sólo conserva de época románica
su cabecera, con ábside de semitambor.
De nuevo es una estructura
pequeña pero construida con grandes sillares. Precisamente,
en la parte baja de éste, hay una serie de lápidas romanas
reutilizadas que inspiraron a los artesanos del templo a ala hora
de tallar los canecillos.
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