Guía
del Románico en la ciudad de Burgos
Burgos
fue fundada en el año 884, al abrigo de un Castillo, por
el conde Diego Rodríguez Porcelos.

Burgos
que durante toda la Edad Media fue una ciudad de gran poder político
y económico, como cabeza de Castilla e importante estación
del Camino de Santiago, debió ser una ciudad eminentemente
románica durante el siglo XII, luego gótica y más
tarde pasaron por aquí otros estilos y otros saberes.

Pero,
paradójicamente, hoy Burgos no es una ciudad románica.
Las numerosas parroquias románicas que se construyeron
en los siglos XI y XII fueron transformándose en templos
góticos -gracias al influjo de su catedral- hasta desaparecer
su rastro.
Además
de algunos restos -aunque muy interesantes-desperdigados por la
catedral, el románico en la ciudad de Burgos queda representado
en el Monasterio de las Huelgas Reales (con su magnífico
claustro románico llamado "Las Claustrillas")
el Hospital del Rey y la portada de la iglesia de Cerezo de Riotirón.
También incluimos, dada su cercanía, el célebre
Monasterio de San Pedro de Cardeña.
No es
mucho, aunque la calidad de lo citado aconseja una visita obligada.
La
portada de Cerezo de Riotirón
La
portada de la iglesia de Cerezo de Riotirón está
situada en el precioso y bucólico Paseo de la Isla.
Fue
desmontada y traída hasta esta ubicación a principios
del siglo XX. Lamentablemente se eliminaron las partes inferiores
de las columnas con el fin de que se pudiera observar mejor las
esculturas de las arquivoltas, pero en cambio se ha perdido algo
de sus armónicas proporciones.

Las
arquivoltas muestran a los veinticuatro ancianos del Apocalipsis
y una excelente colección de animales: cuadrúpedos,
y dragones preferentemente.
También
los capiteles están muy decorados a base de arpías,
centauros, grifos, etc.
Esta
puerta pudo realizarse a finales del siglo XII y es una excelente
obra con ornamentación muy cargada. Incluso muestra ciertos
barroquismos en la labra de ropajes y cabezas de cuadrúpedos.

El
conjunto, por su labra, por los motivos iconográficos guarda
estrecha relación con el románico de la zona de
Sedano que es claramente deudora del Claustro de Silos.
Restos
románicos en la catedral de Burgos
La celebérrima
catedral gótica de Burgos sustituyó a su antecesora
románica en el siglo XIII. Han quedado pocos restos de
dicha seo, pero por lo que parece fue una construcción
del románico pleno erigida en las dos últimas décadas
del siglo XI. Probablemente tendría tres naves, transepto
no acusado en planta y cabecera de tres ábsides escalonados
de planta semicircular. Según Félix Palomero este
templo no diferiría de otros edificios monásticos
de la época, como por ejemplo el de San Pedro de Arlanza.

La catedral
románica tenía un claustro adosado al muro meridional,
del que se conserva una portada de estructura y decoración
románica muy tardía. Más al sur estaba el
Palacio Real del que queda una galería (la actual tienda
y taquilla) abovedada con medio cañón apuntado y
fajones. Encima queda una arquería de arcos apuntado sobre
columnas. Todo ello parece de finales del siglo XII o posterior
por lo que pudo ser fruto de una reforma tardía.

En el
claustro gótico se puede admirar el llamado Sepulcro de
Mudarra, procedente de San Pedro de Arlanza.
Otro elemento
tardorrománico que pasa desapercibido habitualmente es
la magnífica pila bautismal de la catedral, de comienzos
del siglo XIII y que se guarda en la Capilla de Santa Tecla y
Santiago. Es de grandes dimensiones y está decorada con
arquerías bajo los que se dispuso el Colegio Apostólico.
Las
Claustrillas en el Real Monasterio de Las Huelgas
El Real
Monasterio de las Huelgas fue fundado por Alfonso VIII y su esposa
Doña Leonor en 1187.
La mayor
parte de la fábrica obedece a la concepción templaria
de los cistercienses, con más cercanía a lo gótico
que a lo románico.

No obstante,
el Monasterio de las Huelgas también conserva elementos
románicos de transición. Goza de merecida fama el
claustro, conocido como "Las Claustrillas".
Su
construcción está fechada en el cambio de siglo
y sigue la normativa románica. Las arquerías de
medio punto van sobre finas columnas pareadas. Los capiteles lucen
elegantes motivos vegetales.
El
Monasterio de San Pedro de Cardeña
El Monasterio
cidiano de Cardeña se encuentra a tan sólo unos
pocos kilómetros de la capital burgalesa y de ahí
que se haya incluido en este apartado dedicado al románico
de la ciudad de Burgos.
El Monasterio
de San Pedro de Cardeña es célebre, entre otras
cosas, por haber sido lugar de cobijo para la familia de Rodrigo
Díaz "El Cid" durante sus destierro.
Del
templo románico primitivo queda poco, pero lo suficientemente
interesante para ser visitado por los amantes del románico.
En primer
lugar está la legendaria torre "cidiana". Es
un campanario robusto y austero, con aspilleras y ventanales románicos
de diversa época. Los vanos más bajos son de un
románico incipiente y rudo, mientras que el penúltimo
muestra ya un bello ajimez con parteluz central y chambranas ajedrezadas,
Del
siglo XII se conserva el interesante claustro románico,
el denominado "Claustro de los Mártires". Tiene
arquerías de medio punto sobre columnas únicas de
robusto fuste y capiteles que imitan lo corintio.
Las dovelas
de los arcos alternan el color rojo y blanco que inevitablemente
recuerdan a los de la Mezquita de Córdoba.
El resto
de las dependencias de este célebre Monasterio de Burgos
son, en su mayoría, obra del siglo XV.
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