Guía de la Catedral Vieja de Plasencia,
Cáceres
El Conjunto Catedralicio de Plasencia
La
catedral de Plasencia es, junto a su homónima de Salamanca,
los dos ejemplos paradigmáticos españoles de dos
catedrales de periodos artísticos distintos que, superpuestas
entre sí, acaban configurando una única construcción
aparente y funcionalmente unitaria.
En el caso de la seo placentina, conviven de una
manera perfectamente apreciable un primer edificio formado por
partes tardorrománicas y góticas al que le fue superpuesto
durante todo el siglo XVI una segunda estructura ya básicamente
renacentista.

Fue muy frecuente durante la Baja Edad Media española
y, sobre todo, a lo largo de la Edad Moderna, la ampliación
o sustitución de vetustas catedrales románicas por
edificaciones mucho más amplias, modernas, funcionales
y acordes a los gustos estéticos del momento, conservándose
en algunos casos restos aislados y residuales de la primitiva
construcción, pudiendo ser citados como ejemplos de tal
circunstancia las catedrales de Burgos, Palencia, Ciudad Rodrigo
o El Burgo de Osma entre otras.

Sin embargo, tanto en Salamanca como en el caso que
nos va a ocupar de Plasencia, su singularidad viene dada porque
para tal cometido, en lugar de destruir la teóricamente
obsoleta catedral románica, se optó por superponer
la -en el momento- vanguardista construcción a la ya preexistente,
dando como resultado la coexistencia de dos catedrales en una.

Bien es cierto que, en Plasencia, dicha circunstancia
vino dada por motivos económicos, ya que, mientras se edificaba
la nueva catedral plateresca, se mantuvo en pie y con culto la
primitiva románica con la intención de irla derribándola
a medida que la nueva evolucionaba desde el este hacia oeste.
Sin embargo, en un momento dado, la escasez de fondos, obligó
a paralizar el proyecto de la catedral nueva y se optó
por mantener la cabecera y comienzo de las naves de la nueva encadenada
al cuerpo de naves de la antigua que quedó adosada a la
anterior por el oeste.
El conjunto de dos catedrales en la ciudad
cacereña de Plasencia homóloga a esta ciudad con
la de Salamanca al tener ésta también dos edificios
de diferentes épocas y estilos.

La Catedral Vieja
La Catedral Vieja de Plasencia está
declarada monumento histórico artístico desde 1931
y es, sin duda, uno de los principales y más valiosos monumentos
- si no el que más- de toda la urbe placentina

La Catedral Vieja o Antigua de Plasencia debió
iniciarse pocas décadas después de la fundación
de la ciudad por el monarca castellano Alfonso VIII, allá
por los comienzos del siglo XIII coincidiendo con el segundo obispado
que corría a cargo de D. Domingo Jiménez (1212-1232).

Sin embargo, el principal impulso se dará
a finales del siglo XIII y durante el XIV. Su consagración
se llevará a cabo en el siglo XV y durante este largo intervalo
de tiempo e, incluso después de la consagración,
el edificio evolucionó y se transformó. Algunos
de los maestros de talleres que intervinieron en su construcción
y de nombre conocido son Juan Francés, Juan Pérez
y Diego Díaz.

No se sabe con certeza cómo era el templo
original anterior a las citadas intervenciones. Una hipótesis
es que fuera un templo basilical -sin transepto acusado en planta-
de tres naves de cinco tramos cada una que confluirían
en una cabecera de tres ábsides escalonados (más
alto y profundo el central respecto a los colaterales) al modo
románico.
Recientemente, Miguel Sobrino ha lanzado la teoría
de que la iglesia originaria se parecería a otras iglesias
más septentrionales como las catedrales de Zamora y Salamanca
o la Colegiata de Toro, por lo que sí tendría transepto
señalado en la planta.
Para finales del siglo XIII y comienzos del XIV debieron
estar terminadas la cabecera, la sala capitular y la puerta oeste
además de dos pandas del claustro (meridional y occidental).
Avanzado el siglo XIV se terminaría la mayor parte de la
iglesia de tres naves donde los arcos formeros apoyaban sobre
pilares con columnas entregas en sus caras con capiteles historiados
y la torre campanario. En el siglo XV se abovedaría la
nave central.

Como ya hemos explicado, la principal agresión
a este templo románico-gótico fue el proyecto de
levantar una nueva catedral (la que conocemos como Catedral Nueva
de Plasencia), de tamaño muy superior que terminaría
por destruir completamente la cabecera y el transepto de la antigua.

Tras este suceso, de la Catedral Vieja de Plasencia
de estilo románico y gótico queda la hermosa fachada
occidental con una de las portadas más genuinas del románico
extremeño, varios tramos de sus tres naves con sus pilares
y columnas además de las bóvedas, la antigua sala
capitular, el campanario meridional y el claustro.

Exterior del templo catedralicio
El imafronte
La fachada occidental ha conservado perfectamente
su sabor medieval, si bien se aprecia una evolución en
sus elementos. Se delimitan las tres naves interiores mediante
delgados contrafuertes. Otros dos contrafuertes más bajos
pero mucho más potentes se añadieron en los flancos.
El perfil del hastial lleva almenas inclinadas.

Debajo está la puerta románica abierta
en un arimez que fue recrecido posteriormente para abrir una amplia
hornacina y colocar estatuas góticas formando un grupo
de la Anunciación. Más arriba está el rosetón
y dos estatuas más pequeñas.

Centrándonos en esta puerta tardorrománica
-la más pura del estilo en Extremadura junto a la de la
iglesia de Santa María de Almocóvar de Alcántara-
diremos que posee seis arquivoltas de medio punto de boceles y
escocias. Estos arcos que apean sobre las jambas y un total de
diez columnas de fustes cilíndricos y capiteles historiados.

Un matiz decorativo imperante en esta puerta y otras
portadas placentinas (San Nicolás) y de la comarca -por
ejemplo la de la iglesia de Santa María de Alta Gracia
de Jaraíz de la Vera- es la presencia de series verticales
de puntas de diamante en las aristas de las jambas entre los fustes
de las columnas.

Las jambas interiores están achaflanadas para
incorporar también decoración vegetal como flores
de aro. Pero interesa aquí indicar las existencia de personajes
humanos de aspecto grotesco y en posición de cuclillas.
También hay cabezas de hombre y mujer con una mano llevando
un objeto.

Los capiteles son de altura moderada y la mayoría
inciden en hojas vegetales de distintas plantas, incluyendo un
sarmiento con racimos de uvas.

También hay temática zoomorfa: dos
aves apicadas (probablemente pavos reales) que quizás estén
en actitud de beber de un cáliz o alimentarse de un planta,
y una arpía.

Como indicamos anteriormente, por encima del arimez
de la puerta hay una hornacina con esculturas góticas que
representan al Arcángel San Gabriel y a la Virgen en el
pasaje neotestamentario de la Anunciación.

Más arriba, remata el conjunto del hastial
un rosetón cuyas tracerías forman una pentalfa de
brazo curvos, con un pentágono en el centro y otros cinco
óculos redondos entre los citados brazos. En lugar de vidrieras
coloreadas se cierra mediante láminas de alabastro.

Torre campanario
Por último, mencionaremos el campanario de
la Catedral Vieja de Plasencia, que aunque pertenece al siglo
XIV, muestra una cierta inercia románica en la estructuración
por cuerpos mediante impostas, ventanales y su recia y cerrada
arquitectura de sillería. Se encuentra en el costado meridional,
muy próximo a la cabecera de la Catedral Nueva.

Interior del templo catedralicio
En la actualidad, la Catedral Vieja de Plasencia
es una iglesia de tres naves bastante cortas al haber quedado
reducida a tan sólo cuatro tramos, sin cabecera porque
fue suprimida por lo que dichas naves terminan en un muro plano.

Estas naves están separadas por arcos formeros
apuntados sobre pilares y columnas románicas.
Las cubiertas son bóvedas de crucería.
Las de la nave central son de crucería con terceletes fechables,
por tanto, en el siglo XV, mientras que las de las laterales son
de crucería simple.

Capiteles figurados
Uno de los aspectos más interesantes del interior
de la Catedral Vieja de Plasencia es la colección de capitales
del siglo XIII - XIV que conserva.

Como estamos ante un programa escultórico
propio del gótico -aunque con arcaísmos románicos-
las escenas talladas rodean en frisos continuos el conjunto de
capiteles.

La temática es variada, abundando los motivos
zoomorfos como dragones, leones en combate, pavos reales pero
también demonios llevando a hombres a la Boca de Leviatán.

Claustro
El claustro, de planta irregular, es el nexo de unión
entre ambas catedrales.

Cuando el visitante accede al claustro de la Catedral
Vieja de Plasencia se encuentra con un espacio de gran encanto
medieval pero al mismo tiempo un tanto heterogéneo. La
razón es que las pandas de este claustro se construyeron
en dos fases diferentes. Una parte es gótica con reminiscencias
románicas (las pandas este y sur que son del siglo XIV)
y otra ya auténticamente gótica madura (las pandas
este y norte que son del XV). Todas las pandas se cubren con bóvedas
de crucería.

Las citadas pandas este y sur todavía tienen
un cierto aire románico. Si bien es cierto que los arcos
de comunicación con el patio son ya muy apuntados, todavía
conservan el tipo de apoyos románicos como son parejas
de columnas geminadas.

Sin embargo las otras arquerías ya tienen
vanos bíforos o tríforos con arcos también
apuntados que son trasdosados por otro y en el medio se articula
algún tipo de crucería sencilla: pequeños
óculos o aspas que dejan una cruces difíciles de
ver.

Otro elemento que todavía recuerda
al románico en las pandas del siglo XIV es que las citadas
columnas geminadas llevan capiteles figurados de aspecto semejante
a los del interior del templo.

Encontramos animales reales y fantásticos,
green men y hasta algún pasaje bíblico como la crucifixión
de Cristo.


Sala Capitular (Capilla de San Pablo) (Torre
del Melón)
Una de las sorpresas más agradables de la
Catedral Vieja de Plasencia es la antigua sala capitular, hoy
convertida en la capilla de San Pablo, cuyo cimborrio exterior
es conocido como Torre del Melón por la forma estriada
que muestra la bola de su extremo superior. Al interior de esta
antigua sala capitular se accede por la panda oriental del claustro
mediante una puerta apuntada con dos bellos ajimeces a sus lados.

El interior es un espacio cuadrado diáfano
al que se superpone una estructura torreada hueca como si fuera
un cimborrio. Se aboveda mediante una cúpula gallonada
segmentada por dieciséis arcos que cobijan ventanas, varias
de ellas cegadas.
Este cimborrio posee una estructura interior y exterior
similar a la de la Torre del Gallo de la Catedral de Salamanca
y que tiene homólogos ejemplos en los cimborrio de la Catedral
de Zamora y la Colegiata de Toro.

Para el paso del espacio cuadrado de la base de la
estancia al circular de la cúpula se emplearon trompas
nervadas que establecen un octógono intermedio.

Al exterior, la cúpula de doble casquete ofrece
una especie de chapitel cónico muy verticalizado, recubierto
de escamas. Debajo, en cada una de las caras correspondientes
a los puntos cardinales hay dos arcos apuntados sobre columnas
románicas y, por encima, un frontón triangular con
una cruz latina formada por cogollos florales.

En las esquinas, y siguiendo los precedentes de Zamora,
Salamanca y Toro, se añadieron torrecitas cilíndricas
con remate cónico.

La Torre del Melón de la Catedral Vieja de
Plasencia se suele datar en el último tercio del siglo
XIII.
