
La primera visita de la mañana
fue para la poca conocida pero grandiosa iglesia del que fuera
monasterio cisterciense de Santa María la Real de Sacramenia

Después fuimos a la iglesia de
Santa Marina para analizar y admirar sus pinturas del siglo XV.

A última hora de la mañana
nos acercamos a la iglesia de Pecharromán con su nutrida
escultura románica.

Casi toda la tarde la dedicamos a visitar
la villa de Fuentidueña, con especial dedicación
a la soberbia iglesia de San Miguel.

Casi toda la tarde la dedicamos a visitar
la villa de Fuentidueña, con especial dedicación
a la soberbia iglesia de San Miguel.

Entrando en San Miguel por la puerta
románica del costado sur.

En el interior de la iglesia de San
Miguel de Fuentidueña.

Luego subimos a la ruina de la iglesia
de San Martín cuyo ábside románico se encuentra
en Nueva York.

Después de una fuerte tormenta
que nos dejó calados, nos pudimos reponer y visitar a última
hora la Ermita de San Vicente de Fuentesoto.

Aspecto de la cabecera románica
de San Vicente de Fuentesoto.
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