Iglesia de El Almiñé, Burgos
Introducción
La población de El Almiñé se sitúa
en pleno el Valle de Valdivielso, asentándose sus tres barrios
en la ladera sur del Puerto de La Mazorra. En el mismo centro de
su barrio principal, se asienta la iglesia de San Nicolás,
pudiendo ser calificado como de los monumentos románicos
más interesantes de Las Merindades de Burgos.

Levantado en noble sillería, la iglesia, convenientemente
restaurada en el año 1996, se presenta en la actualidad como
un templo en origen románico que vio como con el paso de
los siglos, le fueron añadidas diferentes estancias, principalmente
en época gótica y durante los siglos del Barroco.

De
la primitiva estructura románica, conserva el templo la nave
y su magnífica torre campanario, sin duda, una de las señas
de identidad de la construcción. En una primera reforma gótica
sería sustituida su cabecera, añadida la capilla funeraria
de la familia Rueda y Ruiz Beñe, así como un husillo
de acceso a la torre. Con posterioridad, bien entrada la Edad Moderna,
se acometerían nuevas intervenciones que afectaron principalmente
a su portada sur.
Exterior
Al exterior, a excepción de la citada cabecera,
son íntegramente románicos las fachadas norte, sur
y oeste, conservándose varios ventanales de interés.
Al costado meridional, subsiste en el primer tramo
de la nave un vano compuesto por un arco doblado de medio punto
bajo guardapolvo ajedrezado y dotado de un timpanillo perlado decorado
con una cruz griega. Junto a dicho ventanal, existiría un
segundo vano gemelo que quedaría tapado tras la reforma barroca
de su portada.
También al sur abriría una portada románica
que quedó clausurada tras la erección del husillo
de acceso a la torre, no siendo por lo tanto perceptible al exterior,
pero sí al interior.
En el muro norte, tras la reforma de 1996 en que se
eliminó la capilla bautismal, quedó al descubierto
una interesante portada de arquivoltas de medio punto molduradas
que descansan sobre cuatro columnas acodilladas culminadas en capiteles
de cestas vegetales. Junto a ella, en el primer tramo, encontramos
una nueva ventana de similares características a la del hastial
sur.

La ventana más interesante de San
Nicolás de El Almiñé se abre en el hastial
de los pies, presentando de nuevo un vano tipo saetera perfilado
por una arquivolta doblada sostenida por columnas de capiteles en
los que, además de fórmulas vegetales, se adivina
algún motivo figurativo zoomorfo. Interesante es también
su pequeño tímpano, en el que fueron desplegadas tres
rosetas adaptándose a su marco.

A lo largo de los muros perimetrales ha sobrevivido
una interesante colección de canecillos, algunos de las cuales,
fueron reaprovechados en las cornisas de la cabecera gótica.


La torre
El elemento más interesante de la parroquia
de El Almiñé es su torre campanario, obra de la segunda
mitad del siglo XII y, como el resto del templo, de similares características
a la vecina iglesia monacal de San Pedro de Tejada.

Levantado sobre el ya aludido falso crucero, presenta
una planta cuadrangular en cuyos chaflanes angulares se acomodan
semicolumnas que se proyectan hasta la propia cornisa.
En cada uno de los cuatro frentes de la torre abren
dos pares de vanos separados entre sí por una semicolumnas
que, igualmente, rematan en capiteles también a la altura
de las cornisas.

En la mayoría de los casos, lo capiteles tanto
de las troneras como de las semicolumnas adosadas, presentan decoración
vegetal, distinguiéndose alguna escena figurada principalmente
de carácter animal como leones atacando a una serpiente,
dos cabezas monstruosas regurgitando tallos, así como alguna
arpía.
Interior
Al interior, el templo presenta una sola nave de dos
cortos tramos que abren a un falso crucero cupulado que sustenta
la torre y que, originalmente, comunicaría con su ábside
semicircular, hoy reemplazado por una cabecera poligonal gótica.
El espacio del falso crucero queda delimitado por un
arco fajón de medio punto doblado que descansa sobre columnillas
adosadas a una pilastra, y por el arco triunfal, de similares características
y animado con capiteles vegetales. A los lados norte y sur, el muro
queda articulado mediante sendos arcos de medio punto también
doblados y que, en este caso, descansan sobre pilastras.
Precisamente al lado sur, se adivinan los restos de
la primitiva puerta clausurada al exterior con la adición
del husillo.
La cúpula central que sostiene el cuerpo de
campanas, se sustenta mediante trompas estructurales mediante las
cuales, se logra el paso de una superficie cuadrada a una octogonal.

Todo el interior del templo ha conservado parte de
su puntura mural, la cual sería ya datable en época
gótica. Los temas principales son de tipo vegetal y heráldico,
así como una decoración que reproduce el despiece
de los sillares.

Autor del texto del artículo/colaborador
de ARTEGUIAS:
José Manuel Tomé)
