La
célebre iglesia de Santianes de Pravia tiene su
completa advocación como templo dedicado a los Santos Juanes
(San Juan Apóstol y San Juan Evangelista). Se sitúa
a unos 45 kilómetros al noroeste de la ciudad de Oviedo
y apenas a tres de la villa de Pravia, a cuyo concejo pertenece
y desde donde se accede a través de una carretera local
que bordea un pronunciado meandro trazado por el río Nalón.
Declarada Bien de Interés Cultural en 1931,
es considerada la iglesia prerrománica asturiana más
antigua, remontándose su construcción nada menos
que al último cuarto del siglo VIII por iniciativa perfectamente
documentada del Rey Silo, casado con la hija de Alfonso I Doña
Adosinda.
Al Rey Silo se le atribuye el traslado de la capitalidad
del Reino de Asturias desde Cangas de Onís a Pravia (Flavium
Avia), mucho mejor situada estratégicamente en un cruce
de calzadas romanas. Así, la actual iglesia de Santianes
tiende a contextualizarse como parte de un complejo palatino y
a su vez panteón real que mandaría construir el
propio monarca, aunque a día de hoy, tan solo ha llegado
a nuestros días la iglesia.

Dicha iglesia, que tras la pérdida de influencia
de Pravia en favor de la ciudad palatina ovetense llegó
a funcionar primero como monasterio y después como parroquia,
fue sometida a lo largo de su dilatadísima historia a numerosas
reformas y ampliaciones que han hecho necesaria incluso una intervención
arqueológica para conocer su primitiva fisonomía.

Según diversas crónicas y testimonios
documentales, el templo de San Juan de Santianes permanecería
inalterado y cumpliendo la función de parroquia de la aldea
contigua hasta principios del siglo XVII, momento en el cual Don
Fernando de Salas, tras obtener el privilegio de ser enterrado
en la iglesia, reconstruye la práctica totalidad de la
cabecera dando como resultado un espacio presbiterial totalmente
nuevo de testero recto y flanqueado por sendas capillas a modo
de sacristías.
Ya en el siglo XIX se produce una nueva ampliación
afectando a la zona de los pies y en la que, al ser añadida
una nueva fachada, se pierde el primitivo nártex y la zona
de enterramientos reales, levantándose en su lugar un modesto
campanario en forma de espadaña.

Entre 1975 y 1981 el templo es sometido a obras de
restauración siguiendo proyecto y planos de Don José
Menéndez Pidal, quien pretende devolver al templo a su
primitiva apariencia altomedieval; para lo cual, elimina algunas
estancias añadidas en épocas tardías a la
par que somete al edificio a una serie de estudios arqueológicos
que dieron sorprendentes hallazgos y conclusiones.

A día de hoy la iglesia de Santianes de Pravia
presenta una planta basilical de tres naves separadas por arcos
de medio punto de ladrillo que descansan sobre pilares de sección
cuadrada de ángulos achaflanados. Las dimensiones de la
nave central son palpablemente mayores tanto en altura como en
anchura respecto a las laterales, cubriéndose todo el espacio
mediante una techumbre de madera a dos aguas.

Desembocan las naves en un espacio crucero ligeramente
sobreelevado apenas marcado en planta pero sí en alzado,
rematando la iglesia en una cabecera de testero recto fruto de
la reforma del siglo XVII. Flanqueando esa nueva cabecera se abrían
sendas capillas auxiliares que fueron eliminadas por Menéndez
Pidal durante las obras de restauración.
Precisamente en dicho proceso de restauración
apareció perfectamente definida la cimentación de
la cabecera original del templo que, en contra de lo que pensaban
la mayoría de estudiosos basándose en otras construcciones
prerrománicas asturianas de fases más avanzadas,
presentaba planta semicircular peraltada al interior enlazando
con construcciones paleocristianas y visigodas anteriores.

El acceso al templo por su fachada occidental se
acometía a través de un pórtico o nártex
más estrecho incluso que la anchura de la nave central
y flanqueado por dos pequeñas estancias que funcionarían
como panteón real. En un segundo piso se alzaría
la tribuna real desde donde el monarca y su familia presenciaba
las ceremonias religiosas.
Todo este sector occidental fue totalmente modificado
durante la ampliación de Don Fernando de Salas en el siglo
XIX, tratando Menéndez Pidal durante su restauración
de devolver al espacio su fisionomía original. Sin embargo,
quizás inspirado en obras también prerrománicas
pero ya más avanzadas del periodo ramirense como Santa
Cristina de Lena o San Julián de los Prados, planteó
un pórtico marcadamente avanzado sobre la que habilitó
la tribuna regia abierta a la nave central a través de
tres arcos de ligera herradura.

Uno de los hallazgos más sorprendentes durante
la restauración e intervención arqueológica
de los años 70 del siglo XX fue la aparición a los
pies de la nave lateral sur de una pequeña piscina bautismal
por inmersión, única en la arquitectura prerrománica
asturiana y que de nuevo viene a enlazar más con la tradición
paleocristiana e hispanovisigoda.
Por todo ello, la iglesia de Santianes de Pravia
ha dado lugar a numerosísimas teorías e interpretaciones
por parte de diferentes estudiosos, existiendo por un lado quien
la considera el "eslabón" que enlazaría
la tradición paleocristiana y visigoda con el prerrománico
asturiano; y quienes por el contrario plantean la posibilidad
de que el rey Silo mandase erigir la iglesia sobre los restos
de una construcción preexistente.
La posibilidad de que la iglesia prerrománica
de Santianes de Pravia fuese levantada sobre los restos o aprovechando
una construcción preexistente cobra fuerza por varios motivos:
En primer lugar, por la mencionada existencia de
un ábside semicircular peraltado que conectaría
con construcciones anteriores paleocristianas como la también
asturiana basílica de Veranes, o ejemplos más tardíos
ya visigodos en la propia Península Ibérica como
Recópolis
También por los restos de pavimento en opus
signinum típicamente romano y paleocristiano aparecidos
en los estudios arqueológicos, algo que no sería
descabellado dada la contrastada existencia de un asentamiento
romano de nombre Flavium Avia como antecedente de la villa de
Pravia.
Y por supuesto, por la comentada piscina bautismal
por inmersión aparecida en la nave sur, sin precedente
ni continuidad alguna en el prerrománico astur y que conecta
más con un ritual paleocristiano y visigodo que dejó
de practicarse entre los siglos V y VI.
Museo Prerrománico de Santianes de Pravia
A escasos metros de la iglesia de San Juan y aprovechando
los recios muros de la antigua casa rectoral, en 2007 fue inaugurado
un pequeño "Museo del Prerrománico" en
el que, además de diferentes restos aparecidos durante
las excavaciones y la restauración de la iglesia en la
década de los 70 del siglo XX, se presentan varias maquetas,
paneles y una proyección audiovisual sobre el arte de la
Monarquía Asturiana.

La adaptación de la vetusta casa rectoral
a espacio museístico se llevó a cabo siguiendo el
proyecto del arquitecto Miguel Cinos, quien supo aunar en perfecta
comunión los muros pétreos preexistentes con luminosas
estructuras acristaladas.
Dividido en dos plantas, la superior está
dedicada a la divulgación a base de paneles y proyecciones
de vídeo sobre la iglesia de Santianes y el prerrománico
asturiano en general, mientras que en el espacioso piso bajo pueden
contemplarse expuestos varios restos fragmentarios procedentes
del propio templo.

De entre todos ellos, el más famoso es el
fragmento del llamado "Acróstico de Silo" o "piedra
laberíntica de Silo", que no es si no parte de la
lápida fundacional del templo en piedra caliza blanca en
la que, a modo de caligrama geométrico en torno a una letra
"S" central puede leerse en varias direcciones "Silo
Princeps Fecit". Junto a la pieza original ha sido ubicada
una réplica de cómo sería el acróstico
completo.
Muy interesante resulta también un fragmento
escultórico en relieve en el que se adivina la silueta
de una construcción palaciega que bien podría tratarse
del palacio real de Silo y Adosinda. Arquitectónicamente
recuerda algo a Santa María del Naranco, y llama la atención
el realismo con que trató de plasmarse hasta el punto de
ser representado un árbol delante de la fachada.
Justo a restos de inscripciones votivas, fragmentos
de ventanales y hasta un candelero hispanovisigodo, se conservan
varios fragmentos de cancel con decoraciones vegetales y geométricas
que coincidirían con las piezas originales completas procedentes
de Santianes, hoy de propiedad privada y custodiadas en el Palacio
de la Familia Selgas en la localidad de El Pitu, cerca de Cudillero.
