Guía del Monasterio de Sobrado dos Monxes,
A Coruña
Introducción
El
Monasterio de Santa María de Sobrado dos Monxes (de los
Monjes, en castellano) es uno de los principales monasterios de
origen medieval de la provincia de A Coruña y de toda Galicia,
aunque actualmente y tras las reformas de los siglos XVI al XVIII
es uno de los principales monumentos del barroco gallego.
Fue declarado Monumento Histórico Artístico
de carácter nacional en 1931.
En el año 2015 ha sido incluido en el listado
de Patrimonio Mundial de la UNESCO, al formar parte del Camino
Norte a Santiago de Compostela.

Se ubica en la comarca de Tierras de Mellide, en
el municipio de mismo nombre: Sobrado dos Monxes.
Breve historia del monasterio
En el siglo X se fundó aquí un
monasterio familiar dúplice por los condes de Présaras.
De esta época ha llegado hasta nosotros alguna pieza como
un modillón de rollos de impronta prerrománica mozárabe.

En el siglo XII, en tiempos de Alfonso VII el emperador
que fue el verdadero paladín de la orden del Císter
en terreno hispano, este pequeño cenobio se integra en
la orden de los monjes blancos.

Mas tarde pasa a formar parte de la Congregación
de Castilla y tras la desamortización de Mendizábal
es abandonado aunque el habitual proceso de destrucción
posterior fue evitado al ser comprado por el cardenal Payá.

En la actualidad, el Monasterio de Santa María
de Sobrado dos Monxes está habitado por monjes benedictinos.
Vinculación con el Camino de Santiago
El Monasterio de Sobrado dos Monxes mantiene un vínculo
histórico con el Camino de Santiago.
Situado en la ruta del Camino del Norte, su vocación
hospitalaria se remonta a la Edad Media. Los monjes cistercienses
ya acogían a los peregrinos en su antiguo hospital monástico
desde el medievo, brindando refugio espiritual y físico
antes del tramo final hacia Compostela.

En la actualidad, la comunidad religiosa mantiene
viva esta milenaria tradición gestionando su propio albergue
para los caminantes.
El Complejo Monacal
El Monasterio de Santa María de Sobrado dos
Monxes conserva bien la iglesia y buena parte de las dependencias
monacales que, como veremos a continuación, pertenecen
a varios siglos y estilos artísticos: tres claustros, la
sala capitular, cocina, sacristía, varias capillas monumentales,
etc.

La iglesia
La iglesia del Monasterio de Sobrado dos Monxes,
es, como ya dijimos, un fastuoso edificio de arte barroco (del
siglo XVII), estilo que junto con el románico forman el
principal binomio artístico y cultural de este complejo
monástico gallego.
Recibe nuevos reportajes
y noticias sobre arte e historia medieval
Suscríbete gratis a nuestro boletín y descubre
periódicamente catedrales, iglesias, monasterios y tesoros
del patrimonio histórico.
Suscribirme gratis
Se trata de un templo cuya planta tiene cruz latina.
El cuerpo principal de la iglesia se articula mediante tres naves
de cuatro tramos, de distinta anchura (más estrechas las
laterales), un transepto y cabecera rectangular.

Interior
En el aspecto interior de la iglesia monacal rápidamente
se aprecia que a la nave central se le dio una especial relevancia
pues es mucho más ancha que las colaterales. Los arcos
formeros son de medio punto, con intradoses decorados con casetones.
Los apoyos son grandes pilares de sección rectangular con
pilastras en sus caras. Cuenta con un claristorio de vanos elípticos
en los tramos orientales y rectangulares en los tramos occidentales.
La bóveda de la nave central combina el medio
cañón con directrices perpendiculares sin llegar
a ser de arista.

El espacio del crucero se solucionó mediante
una gran cúpula semiesférica.
Exterior
La espectacular fachada de esta iglesia es obra de
Pedro de Monteagudo y en ella, además de la habitual intención
de crear dinamismo y juegos de luces mediante relieves, se aprecia
un peculiar anhelo de verticalidad. Tal efecto lo consigue el
arquitecto mediante dos altas torres campanarios formados por
un gran cuerpo de elevación prismático superado
por tambor y cupulín.

Estas torres dejan poco espacio central a la fachada
propiamente dicha por lo que sus elementos arquitectónicos
y decorativos necesariamente se ven obligados a la esbeltez.
Este espacio central de la fachada se divide en dos
grandes cuerpos. En el primer cuerpo se halla la puerta adintelada
y por encima una estatua de la Virgen de la Asunción en
una hornacina rodeada de estructuras decorativas barrocas. Flanqueando
estos elementos aparecen dos parejas de altísimas columnas
corintias de fustes decorados con una malla de relieves.
El cuerpo superior tiene un ventanal también
adintelado más un escudo rodeado de nuevo por columnas
y tímpano curvo.
Sacristía
Al este del brazo meridional del transepto de la iglesia encontramos
la monumental sacristía del siglo XVI. Sobresale su espectacular
cúpula con casetones donde encontramos florones y ángeles.
Esta cúpula se eleve mediante enormes trompas aveneradas
que se tocan entre sí.

Capilla de San Juan Bautista
Adosada al brazo septentrional del transepto encontramos
la capilla de San Jaun Bautista (o de Santa María Magdalena)
que es la estancia más antigua de Sobrado dos Monxes, fechada
en el siglo XII. Es una sala cuadrada cubierta con medio cañón
apuntado y arcos fajones que se apoyan en ménsulas.
En la capilla de San Juan Bautista encontramos tres
sarcófagos del siglo XIV, pertenecen a miembros de la familia
de los Condes de Bahamonde: dos de ellos con estatua yacente de
guerreros (uno de ellos es Arias Vázquez de Bahamonde)
y el tercero de una mujer (Teresa López).

Capilla de Nuestra Señora del Rosario
al este del brazo norte del transepto está
la Capilla de Nuestra Señora del Rosario del siglo XVIII
con una puerta exuberante protagonizada por el pasaje del Pecado
Original (Adán, Eva, el árbol del conocimiento y
la serpiente). En el centro encontramos una nueva cúpula.

Los Claustros
El monasterio de Sobrado dos Monxes conserva nada
menos que tres claustros: el de la Hospedería o de Peregrinos,
el Procesional y, por último, el llamado Claustro Grande.
El claustro de la Hospedería, situado junto
a la iglesia, es de los siglos XVII y XVIII, de austeras líneas
clasicistas. Los arcos de las pandas son de medio punto. Por encima
hay un piso con ventanas también de arcos semicirculares.
Los muros se adornan con pilastras toscanas en el piso inferior
y jónicas en el superior.

El claustro procesional (Reglar o de las Caras o
de los Medallones) fue el claustro original de la construcción
cisterciense del siglo XIII aunque completamente rehecho en entre
los siglos XVI y XVIII.

Este claustro también se llama "de las
Caras" por los medallones del piso superior que muestran
rostros de distintos personajes: apóstoles, obispos, caballeros,
etc.

Como es lógico, este claustro está
comunicado con las pocas dependencias que todavía se conservan
del monasterio medieval, como la sala capitular y la cocina, de
los que nos ocuparemos luego.
Por último, el llamado Claustro Grande también
se aborda en el siglo XVI y re remata en el XVIII.
Las dependencias medievales: sala capitular y
cocina
Sala Capitular
La sala capitular se abre a la panda capitular del
claustro procesional o reglar. Desde este claustro se accede a
la sala por una estructura todavía románica y muy
atrayente.

El vano de la puerta se encuentra rodeado por un
amplio conjunto de arquivoltas aboceladas de medio punto que caen
sobre pilares rodeados por múltiples parejas de columnitas
románicas. A ambos lados de la puerta se abren sendos ventanales
de idéntica estructura.

Es obvio que tan espectacular conjunto de columnas
servirían para recoger los nervios de la bóveda
de crucería de las pandas del claustro, al modo hispano-languedociano.
Aquellas bóvedas de crucería fueron reemplazadas
por las actuales renacentistas.
Una vez dentro de la sala capitular, observamos el
típico espacio ortogonal abovedado con cuatro soportes
constituidos por ocho columnas unidas cuyos capiteles comunes
rematan en cimacio ochavado.

Los nervios de las bóvedas, además
de en estas columnas, se apoyan sobre columnas acodilladas en
las esquinas del cuadrado y en mensulones de los muros.
Cocina
La cocina es otra de las interesantes dependencias
medievales que se conservan del monasterio tras su integración
en la Orden del Císter.

Es un espacio abovedado -al estilo de una sala capitular-
cuyos nervios son soportados por cuatro grandes pilares cilíndricos,
a modo de columnas cuyos cimacios son ochavados. El espacio central
de esta sala y rodeados por las columnas es la campana de la chimenea.
