Guía de la iglesia de Santa Baia de Beiro,
Ourense
Introducción
El
pueblo de Beiro (Santa Baia de Beiro oficialmente y en gallego)
es una pequeña localidad y parroquia de la provincia de
Ourense, ubicada a pocos kilómetros al norte de la capital.
Se sitúa a una altura aproximada de
412 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con 274 habitantes.
Su iglesia parroquial es un destacado ejemplo
del románico rural gallego, fechable a finales del siglo
XII o comienzos del XIII por ciertas vinculaciones con la escuela
mateana.

Arquitectura
Inicialmente era la clásica iglesia
de una sola nave rectangular rematada en una cabecera de tramo
presbiterial rectangular y ábside semicilíndrico
(sin retranqueo). Por fortuna, Santa Baia de Beiro ha sabido conservar
gran parte de su estructura original románica. Sin embargo,
en época moderna -siglo XVIII, en época del abad
Juan Antonio de Heredia- sufrió transformaciones y añadidos
en el costado meridional como la Capilla del Carme y la sacristía.

También se construyó un pórtico
adosado al imafronte que afortunadamente no afectó a la
portada occidental y además ha aportado posiblemente una
mejor conservación.

Exterior
La iglesia de Santa Baia de Beiro está
construida con la habitual sillería de granito gris oscuro
con líneas de mortero ente los sillares.
Cabecera
El ábside de planta semicircular y tiene triple
rebanco en su extremo inferior. Queda dividido en cinco calles
por cuatro columnas entregas.

De sus capiteles, dos de ellos muestras hojas y pomas,
mientras que los otros dos son figurados. En uno de ellos aparece
un personaje entre leones que se ha interpretado como Daniel en
el foso, aunque más probablemente se trate de la iconografía
conocida como el Señor de los Animales.

El otro tiene en los laterales de la cesta aves esquemáticamente
esculpidas.

Los tres paños centrales del ábside
llevan un ventanal de tipo portada con arquivolta de baquetón
sobre columnitas y chambrana ajedrezada. Si observamos bien, nos
percataremos de que los arcos que conforman los citados ventanales
no son de medio punto sino rebajados o escarzanos, lo que es muy
poco habitual en la arquitectura románica.

Los seis capiteles de los tres ventanales son mayoritariamente
fitomorfos pero también hay algunos animales como parejas
de grifos y grupos de tres aves.

Algunos de los canecillos del alero son figurados,
como una persona sentada, otra con las piernas elevadas exponiendo
su sexo, aves, cabezas de animales, etc.

En el piñón oriental de la nave hay
una antefija con una cruz sobre un carnero.

Muro norte y puerta románica
El muro septentrional se conserva casi perfectamente
salvo por la adición de una escalera que conduce a una
puerta moderna adintelada situado en lo alto del último
tramo, a los pies de la iglesia. Se aprecian contrafuertes y los
canecillos que, en este caso, son geométricos.

En este muro norte se abre una pequeña puerta
románica muy estrecha y verticalizada con un vano realmente
angosto, rodeada de una arquivolta de bocel y escocia más
chambrana con elementos similares a bolas caperuza.

Más interesante es el tímpano pues
contiene el relieve de un animal cuadrúpedo. Podríamos
esperar que se tratase de un león, pero la forma de la
cola lo descarta. Estaríamos ante una singular representación
de un lobo o de un perro.

Por su parte los apoyos son las mochetas de las jambas
y dos columnas con cestas vegetales. En el cimacio de la columna
izquierda que se imposta vemos la representación de una
serpiente que muerde a un cuadrúpedo.

Portada principal
La portada principal la encontramos en la fachada
oeste rematada por una espadaña barroca. Esta puerta románica
es muy similar a la que se encuentra en la Claustra Nova de la
catedral de Ourense, que a su vez es de clara tradición
mateana.

Tiene dos gruesas arquivoltas de medio punto baquetonadas
y anilladas con motivos vegetales de clara influencia mateana.
Está puerta románica debió tener tímpano,
ahora desaparecido.

Lo que si tiene es un moderno dintel apoyado sobre
las antiguas mochetas románicas que con dos cabezas de
animal que probablemente sean de leones, aunque no se pueden descartar
otros animales como lobos u osos.

Sobre la portada, hay un tejaroz sostenido por canecillos
figurados donde destaca, entre ellos, una figura humana sentada
con un libro y otra haciendo sonar un dolio.
Interior
En el interior confirmamos que la iglesia es de nave
única y presbiterio rectangular y ábside semicircular.
El tramo prebisterial se cubre con bóveda de cañón
y el ábside con bóveda de horno, mientras que el
hemiciclo inferior está prácticamente tapado por
un retablo barroco. El arco triunfal cae sobre dos columnas con
capiteles de grifos y hojas vegetales.
En cuanto a la nave, se cubre con techo de madera
del siglo XVI.