Introducción
a la historia de Alcazarén
El
nombre de Alcazarén proviene de la etimología árabe
"Al-Qua-Sarym" que significa "Los dos alcázares".
Alcazarén es una
población situada al norte de Olmedo en dirección
a la ciudad de Valladolid, en plena Tierra de Pinares.
Alcazarén es una
localidad que puede presumir de contar con algunos de los restos
románico-mudéjares más interesantes del sur
vallisoletano, fechables en un muy avanzado siglo XIII.
Monumentos
de Alcazarén
Los dos monumentos fundamentales
de esta población son las iglesias mudéjares de Santiago
y San Pedro (en ruinas, aunque restaurada recientemente).

Iglesia
de Santiago
El ábside y un pequeño
fragmento del presbiterio de la iglesia parroquial de Santiago es
todo lo que se conserva de estilo románico-mudéjar.
No obstante, su belleza y buen estado actual le confiere un importante
interés dentro del mudéjar de Valladolid.
En origen, como la mayoría
de las construcciones rurales románicas y mudéjares,
debió contar con una sola nave unida a cabecera formado por
presbiterio rectangular y ábside semicircular.

El ábside es grande
y de nobles proporciones. Pertenece al "Modelo de Tierra de
Pinares". Sobre un basamento de mampostería se articula
el semicilindro con decoración de tres pisos de arcos doblados
de medio punto, todos alineados verticalmente, hecho diferenciador
con su pariente local, la de San Pedro, que se describirá
posteriormente.
La única diferencia
apreciable entre estras tres arquerías es su diferente altura,
siendo bastante más espigados los arcos del cuerpo superior
y considerablemente más cortos los del central.
Por encima de estas arquerías
corre un friso de facetas y, soportando la cornisa, un conjunto
de modillones formados por tres ladrillos escalados.
En el costado norte queda
a la vista una pequeña porción de la arquería
superior que decoraba el muro presbiterial.
Ruinas
de la iglesia de San Pedro
La iglesia de San Pedro
de Alcazarén, aunque semiarruinada, pasa por ser uno de los
más importantes monumentos medievales de la provincia de
Valladolid, dada su originalidad y dimensiones monumentales. Su
cabecera está formada por un ábside de planta semicircular
unido al correspondiente tramo presbiterial rectangular.

El voluminoso ábside
se decora con tres bandas superpuestas de arquerías murales.
El piso inferior muestra arcos doblados ligeramente apuntados. El
intermedio es igual, pero dispone de dos aspilleras para la iluminación
interior. Por último, el tercer cuerpo o superior tiene arquerías
murales dobladas, esta vez de medio punto y más alargados.
Como nota diferenciadora
con la mayoría de las construcciones de este estilo, diremos
que los arcos de los diferentes pisos no están alineados
verticalmente, es decir, las base de las pilastras en que descansan
los arcos de un cuerpo apoyan sobre las claves de los arcos del
piso inferior. Esta particularidad, en unión a las diferentes
proporciones de los arcos dan una especial vida y dinámismo
al ábside de San Pedro.
Tal sistema decorativo basado
en el descentramiento de los arcos es un hecho, como decíamos,
poco frecuente, aunque encontramos algún caso en la vecina
población de Íscar (San noseque) o ya mucho más
lejos en Talamanca de Jarama (madrid) y San Gil de Guadalajara.

Por su parte, el muro presbiterial
del mediodía presenta tres pisos con cuatro arcos doblados
apuntados cada uno, todos rodeados por alfiz.
Lamentablemente, todos los
aleros han desaparecido, y con ellos los diversos frisos decorativos
que estas construcciones suelen tener entre las arquerías
y las cornisas.

La destrozada torre que
se adosa al norte de la cabecera es ya del siglo XVI.
En el interior del ábside
se conservaban restos de frescos de estilo gótico pertenecientes
al siglo XIII.

Por fortuna, a comienzos de siglo se ha acometido
una buena restauración que permite conservar todo aquello
que se encontraba en buen estado.
