Viaje por la desconocida Suiza medieval:
Friburgo, Lausana, Müstair, Waltensburg, Rhäzüns,
Zillis, Valère...
23,
24, 25, 26 y 27 de junio de 2027 CONSULTAR
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Suiza,
célebre por sus imponentes paisajes alpinos, custodia un
patrimonio medieval de gran valor que a menudo queda eclipsado
por su exuberante naturaleza. Esta ruta de cinco días está
diseñada para sumergirse en la historia, la arquitectura
y, de manera muy especial, en el arte escultórico y pictórico
que floreció en los valles helvéticos durante la
Edad Media.
El viaje propone un recorrido transversal que abraza
la diversidad geográfica y cultural del país: desde
el románico y el gótico de influencia francesa en
el oeste (Ginebra, Lausana, Friburgo) hasta las joyas carolingias
escondidas en el este, en los remotos valles de los Grisones,
pasando por fortificaciones alpinas en el Valais y el Valle del
Rin.

Visitaremos un total de cuatro catedrales que muestran la transición
del románico al gótico, algunas de las cuales conservan
hermosas portadas que sobrevivieron a las purgas de la Reforma
Protestante del siglo XVI.
Paralelamente, nos adentraremos en pequeñas
iglesias rurales que actúan como auténticas cápsulas
del tiempo, albergando ciclos de pintura mural y techumbres de
madera (carolingios, románicos y góticos) que se
cuentan entre los más relevantes de Europa.

Todo ello se enmarca en un contexto paisajístico
inigualable. Los desplazamientos permitirán admirar la
cuenca del lago Lemán, los escarpados picos de los Alpes
y los densos bosques orientales, ofreciendo un equilibrio perfecto
entre la monumentalidad histórica forjada por el ser humano
y la grandiosa majestuosidad de la naturaleza suiza.

Descripción de la ruta
BASILEA
Catedral de San Nicolás
Erigida en característica piedra arenisca
roja, la Catedral de San Nicolás de Basilea es un testimonio
arquitectónico de la transición entre el románico
y el gótico. Su mayor tesoro escultórico es el conjunto
de grandes esculturas de la fachada occidental y la Puerta de
San Galo (Galluspforte), datada en el siglo XII y considerada
la portada románica figurativa más antigua y significativa
de la región germanófona.

A pesar del devastador terremoto que asoló
la ciudad en 1356, el edificio conserva un alto grado de autenticidad
medieval. Sus dos imponentes torres flanquean una fachada principal
cuya rica escultura evoca el juicio y la salvación. En
el interior, destacan la cripta románica y los capiteles
esculpidos.
Museum
Kleines Klingental
El Museum Kleines Klingental, situado en un antiguo
convento dominico del siglo XIII, es el "santuario"
de la escultura medieval de Basilea.
Este importante museo lapidario custodia las piezas
originales románicas y góticas retiradas de la catedral
para protegerlas de la erosión.En sus históricas
salas se exhiben los auténticos capiteles, gárgolas
y las majestuosas estatuas de la fachada occidental.
También forman parte de sus colecciones diversos
objetos litúrgicos, vidrieras, documentos históricos
y piezas de arquitectura procedentes de otras iglesias y edificios
desaparecidos de la ciudad.

Plaza del Mercado y Ayuntamiento
Pasearemos por La Marktplatz o Plaza del Mercado
que es el corazón cívico de Basilea y el contrapeso
histórico al poder eclesiástico de la catedral.
Este espacio está presidido por el célebre Ayuntamiento
(Rathaus), una auténtica joya del Gótico Tardío
y el Renacimiento. Su inconfundible fachada de arenisca roja refleja
la enorme riqueza de la pujante burguesía local.

LAUSANA
Catedral de Notre-Dame
Considerada unánimemente como la obra cumbre
de la arquitectura gótica en Suiza, la Catedral de Lausana
destaca por su pureza estilística y su armonía constructiva
del siglo XIII.

Uno
de los elementos más relevantes es el célebre Portal
Pintado (Portail Peint) del brazo meridional de transepto, una
rareza en Europa que conserva parte de su policromía original
gracias a que fue cubierto durante la Reforma.
Esta portada gótica es una síntesis
de temas de exaltación mariana en el dintel con una imponente
representación cristológica en el tímpano.
En el interior comprobaremos su importante valor
como una de las primeras catedrales construidas en el gran gótico
del norte de Francia en su fase de "Gótico Temprano"
puesto que se inició en 1170.
Su célebre rosetón de originalísimas
tracerías, su bella estructura arquitectónica interior
de tres naves y el gran cimborrio sobre el crucero completan un
conjunto monumental imprescindible para entender la penetración
y el refinamiento del gótico francés en el territorio
helvético.

FRIBURGO
Catedral de San Nicolás
La
Catedral de San Nicolás domina la topografía de
Friburgo con su maciza torre inacabada. Construida mayoritariamente
en los siglos XIII y XIV, este templo gótico sobresale
por su pórtico principal, una de las representaciones del
Juicio Final más bellas del país. Dado que Friburgo
se mantuvo firmemente católica durante los conflictos religiosos,
el templo no sufrió la furia iconoclasta que arrasó
otros edificios suizos.

Gracias a ello, conserva un mobiliario medieval de
incalculable valor, incluyendo su sillería del coro gótica
de madera tallada, la pila bautismal gótica, vitrales históricos
y capillas profusamente decoradas que atestiguan su esplendor
eclesiástico e institucional durante la baja Edad Media.
Museo de Arte e Historia de Friburgo (MAHF)
Este
museo custodia un patrimonio excepcional, salvado intacto de la
destrucción iconoclasta de la Reforma Protestante al mantenerse
la ciudad fiel al catolicismo.
Sus salas exhiben una de las colecciones más valiosas de
Suiza en escultura gótica de madera policromada y retablos
del siglo XV, atribuidos al célebre "Maestro del Clavel".
Además, resguarda piezas de orfebrería litúrgica
y actúa como refugio de conservación lapidaria para
salvaguardar las estatuas originales de la catedral de la severa
erosión exterior.
Catedral de Ginebra
Aunque
la fachada principal de la Catedral de San Pedro de Ginebra es
neoclásica del siglo XVIII, pronto comprobaremos que su
estructura interior tiene una arquitectura de transición
entre el románico y el gótico de los siglos XII
y XIII.
Siendo el epicentro histórico de la Reforma
Protestante, llama la atención que se pueda disfrutar en
su interior de cientos de capiteles románicos en perfecto
estado de conservación, que fueron salvados milagrosamente
de la piqueta calvinista.
Por su parte, la Capilla de los Macabeos es una estancia
gótica flamígera del siglo XV, restaurada posteriormente
para recuperar su original policromía y la complejidad
arquitectónica de sus bóvedas medievales.

Monasterio Benedictino San Juan de Müstair
Declarado
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este remoto convento
benedictino enclavado en los Grisones fue fundado hacia el año
780, presuntamente por orden del emperador Carlomagno. Su modesta
iglesia carolingia alberga un tesoro de valor incalculable: el
ciclo de frescos prerrománico del siglo IX más extenso
y mejor conservado del mundo. Ello se complementa con otra importante
colección de pinturas murales románicas del siglo
XII.

Estas
pinturas murales de la Alta y Plena Edad Media, ocultas durante
siglos y redescubiertas a finales del XIX, representan escenas
bíblicas con una técnica que enlaza el mundo clásico
con el primer medievo.
Müstair es una joya indispensable que permite
observar directamente los esfuerzos del recién nacido Imperio
Carolingio en el occidente europeo por rivalizar con el Imperio
Romano de Oriente.

Iglesia de San Martín de Zillis
Ubicada en el valle del Hinterrhein, la aparentemente
sencilla iglesia románica de San Martín de Zillis
esconde un prodigio artístico del siglo XII: el techo de
madera pintada más antiguo de Europa que se conserva casi
por completo en su estado original. Compuesto por 153 paneles
cuadrados policromados de pino, ilustra escenas de la vida de
Cristo y de San Martín, enmarcadas por criaturas y monstruos
que simbolizaban los límites del mundo conocido.

Esta obra maestra de la pintura románica fascina
por su estado de conservación y su riquísima simbología
pictórica, ofreciendo un testimonio único e impactante
de cómo el arte religioso educaba visualmente a los fieles
en las pequeñas poblaciones alpinas.

Iglesia Reformada de Waltensburg
Esta pequeña iglesia en el cantón de
los Grisones atesora uno de los conjuntos de pintura mural gótica
más importantes de Suiza, obra del brillante y anónimo
Maestro de Waltensburg, activo hacia el año 1330. Su estilo
se distingue por la elegancia cortesana, la expresividad dramática
y la influencia directa de las innovaciones artísticas
del norte de Italia. Sobresale el extraordinario ciclo de la Pasión
de Cristo en el muro norte, que captura el dolor y la tensión
narrativa. Irónicamente, estas obras maestras sobrevivieron
intactas gracias a que fueron cubiertas con cal durante la Reforma
Protestante.

Iglesia de Sogn Gieri (Rhäzüns)
Encaramada en una colina boscosa sobre el río
Rin, esta antigua iglesia fortificada es una espectacular cápsula
pictórica medieval. Su interior, reformado en el siglo
XIV, está completamente tapizado por frescos góticos,
ofreciendo un entorno visual llamativo. El coro está decorado
con escenas de la leyenda de San Jorge, obra nuevamente del refinado
Maestro de Waltensburg.

Por otro lado, la nave presenta los frescos narrativos
y vibrantes del Maestro de Rhäzüns. La iglesia funcionaba
como una auténtica "Biblia para iletrados", destinada
a la población local. Su remota y exigente ubicación
añade un carácter solemne y puramente histórico
a este excepcional legado artístico conservado de manera
íntegra.

Basílica de Valère
Dominando la ciudad de Sion desde un escarpado promontorio
rocoso, la Basílica de Valère es un espectacular
ejemplo de iglesia fortificada medieval. Construida entre los
siglos XII y XIII combinando la solidez románica y la incipiente
verticalidad gótica, el edificio fue la residencia protegida
del poderoso cabildo catedralicio.

Su robusta arquitectura militar salvaguarda un interior
de enorme valor artístico, que incluye hermosos capiteles
esculpidos y frescos del siglo XV. Sin embargo, su joya más
preciada es de carácter tanto acústico como patrimonial:
Valère alberga en su nave uno de los órganos tocables
más antiguos del mundo, construido hacia 1435.

Castillo
de Chillon
Erigido sobre un islote rocoso a orillas del lago
Lemán, el Castillo de Chillon es el monumento histórico
más visitado de Suiza.
Sus orígenes se remontan al siglo XI, aunque
existen indicios de ocupaciones anteriores vinculadas al control
de esta importante vía de comunicación entre el
norte y el sur de los Alpes. Su estratégica ubicación
permitió vigilar el tránsito de mercancías
y viajeros, convirtiéndolo en una fortaleza de gran valor
militar y comercial.
Su romántica silueta, recortada contra los
Alpes, domina este estratégico paso, lo que motivó
a la Casa de Saboya a ampliar y fortificar el enclave de manera
espectacular entre los siglos XII y XVI, otorgándole su
inconfundible fisonomía actual.

Desde el punto de vista arquitectónico, Chillon
presenta una interesante dualidad constructiva. La fachada que
mira a tierra firme es una recia fortaleza defensiva, dotada de
torres, aspilleras y un doble sistema de murallas. Por el contrario,
la fachada orientada al lago revela una espléndida residencia
palaciega, con amplios ventanales góticos que inundan de
luz los salones de aparato y las estancias ducales.

Además, la Capilla de San Jorge conserva frescos
del siglo XIV atribuidos a pintores de la corte de Saboya, un
documento visual imprescindible para comprender la exquisita decoración
cortesana de la época. Asimismo, es obligado recorrer su
célebre red de bóvedas góticas subterráneas.

Viaje combinado (sin escalas) en avión.
Salida: Madrid. Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas,
el miércoles, con destino a Ginebra.