Castillos
de Ourense
Se
han seleccionado, de la nómina de torres y castillos de Ourense,
los de Castro Caldelas, Torre de da Forxa, Torre de A Pena, Castillo
de Verín, Ribadavia y Viana do Bolo.
Castillo
de Castro Caldelas
El castillo de
Castro Caldelas se alza sobre un antiguo castro que Sancho Ordóñez
donó a la familia Gutier Menéndez en el siglo XI. En
el siglo XIV se sabe que don Pedro Fernández de Castro planea
su construcción. Su aspecto actual de castillo palaciego se
debe a la labor de Pedro Álvarez Osorio, Conde de Lemos, quien
en 1456 lo somete a una profunda reforma. Fue uno de estos Condes
de Lemos, exactamente el XVIII, quien lo incorpore a las propiedades
de la noble y longeva familia De Alba. Ya a finales del siglo XIX
el castillo es deshabitado, comenzando su decadencia y destrucción
por el paso del tiempo y el clima gallego.

Todos los linajes
han quedado representados en los numerosos escudos que pueblan los
muros de la construcción.
Situado en lo
alto de la colina, la planta de la fortificación responde a
un modelo poligonal pensado para la protección de sus muros.
La torre del homenaje, de gran envergadura y muros gruesos, fue trazada
sobre un plano rectangular, y en su alto se colocó un reloj,
destacando sobre otras dos torres menores que protegen el patio de
armas, zona que sirve de distribución para el conjunto, que
también cuenta con un pozo propio y un horno.
Castillo
de Monterrei de Verín
El castillo de
Monterrei se une al nombre de grandes familias nobles que participaron
activamente en la vida política, social y militar del Ourense
medieval. Como centro amurallado medieval fue el más importante
de Galicia, conservando sus murallas, puertas y casas adosadas, permitiéndonos
recomponer sin esfuerzo el esplendor que un día tuvo este lugar.

El conjunto, que
se erigió sobre un cerro entre los siglos XI y XV, tiempo de
su última reforma a manos de Sancho López de Ulloa,
conde de Monterrei. Está compuesto por, además de las
tres complicadas murallas y el castillo palacio, por una iglesia,
un hospital de peregrinos, un colegio jesuita y un convento franciscano;
estos dos últimos conforman el actual Parador Nacional.

La torre cuadrada
del homenaje se levanta 22 metros sobre el suelo y posee la entrada
en el segundo piso al que se accedía a través de un
puente levadizo. La torre, construida en el siglo XV, que cuenta con
muy pocos vanos, fue rematada en su terraza por cubos almenados.

Si observamos
la fortificación vemos una segunda torre, algo más baja
que la primera, a la que se llamó de las Damas. Fue construida
después de la primera, siendo más tarde integrada con
el palacio renacentista. De ella destaca su galería de columnas.

Más
información del Castillo
de Monterrey 
Torre
de da Forxa
La torre defensiva
de da Forxa o Porquerías, localidad en la que podemos encontrarla,
pertenece a una cadena defensiva junto a las erigidas en Portela,
Sandiás y Celme, contra los ataques del país vecino,
Portugal; todas ellas fueron construidas en sillería de granito
entre los siglos XI y XII. Se cree que estuvieron unidas por pasadizos
subterráneos.
Una vez que los
ataques lusos dejaron de ser constantes y preocupantes, la fortaleza,
y es que gracias a los restos aparejos a la torre es posible deducir
otras construcciones además de una muralla, fue donada a los
jerónimos, tras los cual es centro de los ataques del duque
de Lancaster y más tarde, en el siglo XIV, testigo de la revuelta
de los Irmandiños, levantamiento popular gallego contra los
abusos que pudieron cometer los señores feudales.
La torre, que
es almenada, posee una planta cuadrada y cuya puerta, con un arco
ojival, se sitúa en la segunda planta para evitar la facilidad
de entrada a los atacantes.
Torre
de A Pena
Especial mención
merece también la torre de A Pena que se encuentra dentro del
municipio de Xinzo de Limia.
Junto con las
otras, formaba el arco defensivo más importante de la Galicia
medieval en los siglos XI y XII frente a Portugal.

En su construcción,
la torre era parte del conjunto formado por una muralla y castillo,
todo ello con, como ya hemos comentado, fin defensivo.
La torre, que
puedo ser almenada, fue construida bajo planta cuadrada. Su gran altura
permitió que el interior fuese dividido en tres plantas, estando
las dos superiores rematadas por bóvedas de cañón.
Castillo
de Ribadavia
El castillo de
Ribadavia conserva el nombre de los condes que en el siglo XV lo mandaron
construir junto a las murallas, las cuales rodeaban toda la localidad,
dotando a este núcleo urbano de la defensa propia de una ciudad
de gran importancia como parece que Ribadavia tuvo en los siglos altomedievales.

El castillo fue
desgraciadamente abandonado en el siglo XVII cuando sus medidas y
proporciones no se ajustaban a las necesidades de sus propietarios
quienes decidieron cambiarlo por lo que se llamó el Pazo Condal.
Esto ha derivado en el derrumbe parcial del conjunto, muy perjudicado
por el paso del tiempo y permanecer deshabitado. Hoy en día
está siendo restaurado con el fin de abrirlo al público.
Al conjunto se
accede a través de una puerta dibujada bajo un arco de medio
punto, defensiva por cubos de almenaje voladizo sobre los que se observa
el escudo de armas de los Sarmiento, condes de Ribadavia que mandaron
construir la fortaleza.
Castillo
de Viana do Bolo
El antiguo castillo
de Viana, situado en la localidad de Viana do Bolo, conservamos su
majestuosa torre del homenaje, reconstruida por Fernando II de Aragón
a principios del siglo XII. Una torre también se conserva del
castillo de Torre de la Penela, fundado por Lope Bermúdez.
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Ana Molina Reguilón)
