Catedral
de Santiago de Compostela
Este
singular edificio es sucesor de otros anteriores que sirvieron para
albergar y dignificar los restos del Apóstol descubiertos
en "Compostela" (Campo de Estrellas) a comienzos del siglo
IX (entre 820 y 830 dc.), como las iglesias que en diferentes momentos
mandaron construir los monarcas asturianos Alfonso II (llamada Santiago
I), Alfonso III (Santiago II) y Bermudo II (reconstrucción
o restauración de Santiago II tras las devastaciones de Alamanzor
a finales del primer milenio, concretamente en el año 997).
Hay que decir que la iglesia de Santiago
II que sería un templo prerrománico asturiano similar
probablemente a San Salvador de Valdedios (Prerrománico Asturiano
Postramirense) se hallaba ubicada en lo que hosy es el espacio "coarazón"
de la catedra románica, es decir en el espacio de la capilla
amyor, crucero y dos primero tramos de la nave.
Aunque en ocasiones se ha dicho que el
conocido Tímpano de Clavijo, del que más tarde nos
ocuparemos y dos tenentes de altar que se encuentran expuestos en
el Museo Arqueológico Nacional de Madrid podrían pertenecer
a Santiago II, esto está fuera de lugar porque son piezas
netamente románicas. Incluso podríamos decir que el
Tímpano de Clavijo podría estar esculpido avanzado
el siglo XIII.
Por tanto de los templos prerrománicos
anteriores a la gran catedral románica de Santiago sólo
nos han llegado huellas arqueológicas de su existencia.
Nos centraremos por tanto, en las etapas
de construcción de Santiago III, es decire la actual y románica
catedral de Santiago.
Primera fase: 1075-1101
La Catedral de Santiago de Compostela
en su tercera versión (Santiago III) que es la románica
actual debió colocar su primer piedra en el año 1075,
durante el Reinado de Alfonso VI y siendo obispo de Iria Flavia
Diego Peláez, que ocupó la mitra hasta ser depuesto
de su cargo en 1088 por tarición al citado monarca.
En esta primera etapa hay dos subfases:
1075 - 1088
En este periodo, como ya hemos indicado,
el impulsor de las obras fue el obispo Diego Peláez. Por
su parte, los maestros de obras citados en documentación
son Bernardo el Viejo y Roberto (dominus Bernardus senex mirabilis
et Robertus) cuyos nombre sugieren un origen galo, quizás
ligado a la Abadía de Santa Fe de Conques que por aquellas
fechas también estaba siendo erigida.
En esta primera campaña dirigida
por Peláez sólo derribó la iglesia de Antealtares
y se construirían las tres capillas centrales (las más
orientales) de la girola (la rectangular del Salvador y las semicirculares
de San Juan y San Pedro) y los muros adyacentes.
Preciamente a la entrada de la Capilla
del Salvador tenemos dos importantes capiteles "fundacionales".
En uno aparece el citado monarca Alfonso VI y en otro Diego Peláez.
Ambos flanqueados por ángeles y con una filaceterías
que dice en cada caso:
REGNANTE PRINCIPE ADEFONSO CONSTRVCTVM
OPUS"
Reinando el Príncipe Alfonso se
hizo esta obra
TEMPORE PRESULIS DIDACI INCEPTVM
HOC OPUS FVIT
"En tiempo del prelado Diego
se comenzó esta obra
En esta capilla hay otros dos importantes
capiteles cuyo simbolismo ha sido interpretado de manera opuesa.
Uno muestra a grifos bebiendo de un cáliz, que podría
interpretarse de forma positiva por su vinculación a la Eucaristía
de un animal que es guardián de lo sagrado y muestra la doble
naturaleza -humana y divina- de Cristo.
El otro es de un hombre entre una
tórtola y una garza, para algunos simboliza el vuelo soberbio
de Alejandro, mientras que se puede einterpretar como al elevación
del alma.
Importante también es la
cesta de un hombre situado entre dos sirenas.
Estos capiteles, dada su importancia
hsitórica ligada al inicio de las obras de la cetedral, han
sido objeto de estudios y comparaciones con otras obras europeas
y suelen ligarse a capiteles de la Abadía de Sanfa Fe de
Conques e iglesias de Auvernia como Mozac.
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1088-1094
Como consecuencia de la expulsión
del obispo Diego Peláez que tuvo que refugiarse en el reino
de Aragón, se produce una cesura de las obras.
1094-1101:
Es en este momento en que aparece el escena
un joven llmado Diego Gelmírez que llegó a ser administrador
de la diócesis entre 1093 y 1094, año en el que fue
nombrado obispo Dalmacio, y recuperó el cargo a la muerte
de este, en 1096, hasta su nombramiento definitivo como obispo en
1101.
Gelmírez va a dar un nuevo impulso
a la catedral de Santiago de Compostela. Es también en este
periodo cuando se encarga como maestro de obras el Maestro Esteban,
de probable origen aragonés. Se encarga de terminar la girola
realizando las capillas poligonales de Santa Fe y San Andrés.
También se encarga de hacer los
dos pares de capillas de ambos brazos del tarnsepto (San Nicolás,
Santa Cruz, San Martín y San Juan Bautista).
En 1101 Esteban abandona Santiago de Compostela
para aparecer como maestro de la catedral románica de Pamplona
(lamentablemente desaparecida y sustituida por la actual gótica).
A nivel escultórico, encontramos
capiteles herederos de las formas de esculpir del Maestro de Jaca-Frómista
y también de Conques.
En la Capilla de Santa Fe de la
girola de la Catedral de Santiago de Compostela aparece precisamente
un capitel esculpido entre 1093 y 1101 que muestra la detención
de la santa. De nuevo, observamos la relación artística
de estas primeras décadas entre Santiago de Compostela y
Conques.
Segunda Fase durante el obispado de
Diego Gelmírez. 1101 - 1140
En 1101 Gelimrez va a sentarse en la sede
episcopal. A partir de este año, las obras de la catedral
van a a alcanzar un ritmo inusitado hasta entonces.
En efecto, el obispo Diego Gelmírez,
personaje de indudable personalidad -en ocasiones vehemente y ambiciosa
como señala la historia en la que los ciudadanos compostelanos
casi acaben con él durante dos revueltas- va a ser el principal
impulsor de la catedral de Santiago de Compostela. De manetalidad
vanguardista, quiso dejar atrás todo lo que la tradición
hispana anterior pudiese anclarlo en el pasado: abrazando la reforma
greoriana, el rito romano, la nueva arquitectura que ahora llamamos
románica frente a prerrománica asturiana, etc.
Entre
sus obras más importantes, hay que citar las tres portadas
principales o mayores de la catedral: las de los brazos sur y norte
del transepto (Platerías y Francígena) y la occidental
de la Transfiguración.
Estas grandes obras escultóricas
se realizarían en breve lapso de tiempo, con dimensiones
y programas escultórico que superaban a cualquiera de las
grandes iglesias cristianas del momento. Por ello Gelmírez
tuvo que reunir a un nutrido equipo de escultores que trabajaron
simultaneamente. Estos artistas pudieron ser constratados durante
el viaje que Gelmírez hizo a Roma al principio de su mandato.
Hay que decir que no existe certeza de
que la portada occidental "de la Transfiguración"
llegase a realizarse plenamente a pesar de que han aparecido indicios
arqueológicos. Castiñeiras piensa que fue un proyecto
para el que ya se habían realizado trabajos escultóricos,
pero que no se llegó a completar, porque poco después
-1111- dichas esculturas fueron colocadas en Platerías con
motivo de la coronación del niño Alfonso Raimúndez.
Durante esos cuarenta años en que
ostentó la mitra compostelana se llevaron a cabo, la mayor
parte de las obras de la catedral: transepto, torres, naves, tribunas
y bóvedas. Se puede decir que con cuando muere el obispo
Gelmírez en 1140, se había terminado prácticamente
la catedral de Santiago de Compostela.
El resultado es un enorme templo de 100
metros de largo con planta de cruz latina, constituida por res naves
principales, fachada armónica con dos torres. Cuneta con
transepto de tres naves y dos absidiolos en el lado este de cada
brazo. La cabecera tiene girola con cinco absidiolos radiales. El
absidiolo principal y central, que es la capilla del Salvador (el
más antiguo) es de planta cuadrada. Los dos adyacentes (San
Juan y San Pedro) y los más próximos al transepto:
poligonales.
Tercera Fase: obras del Maestro Mateo.
1168 - 1211
Para comprender el encargo que el monarca
leonés Fernando II le hace al Maestro Mateo de embellecer
y remodelar la catedral de Santiago desde 1168 hay que adentrarse
en la partucular situación política y territoria del
reino de León por aquellas fechas.
El testamento de Alfonso VII el emperador
dividiendo su reino nuevamente había perjudificado al Reino
de León frente al de Castilla pues, entre otras causas territoriales,
había dado a los castellanos el Reino de Toledo.
EL Reino de León tenía en
su mano xxxxxxxxxxxxxxx
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A
lo largo de las décadas siguiente y ya bajo el auspicio de
Diego Gelmírez las obras mantuvieron un ritmo intermitente
en función de diferentes conflictos de la época.
Se
puede decir que la mayor parte de la Catedral estaba construida
hacia el 1122.
Como
otras grandes catedrales en el Camino de Santiago de Francia (Tolouse,
Conques...) el edificio se concibió como una armoniosa cruz
latina de tres naves y crucero también de tres naves.
Los
arcos formeros y fajones apoyan sobre pilares de sección
cuadrada con cuatro semicolumnas adosadas con capiteles vegetales,
muchos de ellos, pero algunos historiados de extraordinaria belleza.
La
cabecera de la Catedral de Santiago de Compostela incorporaba una
amplia girola y cinco capillas radiales.
En estos primeros espacios trabajaron
diversos escultores de gran calidad que se han de relacionar con
la catedral de Jaca, la Abadía de Santa Fe de Conques y San
Sernín de Toulouse.
Todo
el alzado del templo se adornaba con un piso de tribuna -que ayudaba
a estebilizar el peso de la bóveda de la nave central- por
lo que el aspecto vertical y palaciego de la iglesia se intensificaba.
Las
puertas de ingreso
La Puerta Francígena
En
los hastiales del transepto había fachadas y puertas monumentales.
En el hastial norte se encontraba la Puerta Francígena, por
donde entraban los peregrinos del Camino Francés al interior
de la catedral. Hoy se conoce como Fachada de la Azabachería
Estas
Puerta Francígenna realmnete eran dos , simétricas
e iguales como las de Platerías. Lamentablemente fue eliminada
en el siglo XVIII.
La
Puerta de Platerías
Mejor
conservada está la de las Platerías con sus dos grandes
puertas y un mareante conjunto de esculturas en algunos casos colocadas
anárquicamente.
La
Puerta de la Transfiguración
Hoy
se sabe que en la fachada occidental también existió
una entrada monumental formada por dos puertas simétricas,
como vemos hoy en Platerías y como fue la Francígena.
Esta portada ya fue descrita por el autor del Codex Calixtinus pero
se dudaba de su veracidad, hasta que en los últimos trabajos
de restauración han aparecidos restos arqueológicos.
El
Pórtico de la Gloria
El
misterioso Maestro Mateo comenzó su intervención en
1168 y se ocupó de los últimos tramo de la nave y
de la construcción de la cripta que soportaría el
famoso y majestuoso Pórtico de la Gloria (para ello se debió
desmontar previamente la citada Puerta de la Transfiguración),
además del coro del que han perdurado importantes piezas.
Este
conjunto monumental creado como entrada occidental y principal de
la catedral de Santiago de Compostela es uno de los más grandes
monumentos medievales del mundo y paradigma de la evolución
que durante la segunda mitad del siglo XII sufre el románico
hacia el naturalismo gótico.

Lamentablemente,
los aires barrocos del siglo XVIII desvirtuaron exteriormente la
originalidad románica.
Se
sustituyó la fachada de la Azabachería y se cubrió
la gran fachada occidental con la la del Obradoiro, entre otros
muchos cambios y transformaciones que dificultan externamente intuir
la grandeza de esta majestuosa catedral.

Santiago
de Compostela: Santa María del Sar
La
catedral de Santiago de Compostela no es el único monumento
románico de la ciudad. En las afueras, se encuentra la Colegiata
de Santa María del Sar.
Es
un edificio de gran porte, con tres naves rematadas en cabecera
tripartita de gran belleza gracias a su equilibrado ábside
poligonal con ventanas y columnas.
La
fachada occidental es muy austera y el muro norte está tapado
por los enormes arbotantes que tuvieron que construirse en época
posterior para evitar su desplome.
En
el interior lo más inmediatamente perceptible es la acusada
desviación de los arcos formeros y pilares hacia el exterior,
posiblemente por la acción de filtraciones de agua del Río
Sar. No debemos dejar de ver el interior del ábside central
con sus proporcionadas arquerías murales superpuestas.

El
claustro conserva un ala de estilo románico también
alterado por contrafuertes. Sus arcos son de gran barroquismo por
sus arquivoltas repletas de motivos florales y geométricos.
Otros
monumentos románicos de Santiago de Compostela
En
nuestra visita a Santiago recomendamos visitar la porta de la iglesia
de Santa María Salomé.
Visitar
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Quien visite Santiago y su catedral, además
de disfrutar de esta bella ciudad, puede acercarse a otros lugares
cercanos como a la iglesia románica de Santa María
de Herbón, Padrón, a la que se llega en media hora
en automóvil.
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