Guía
del Románico en Ciudad Rodrigo, Salamanca
Historia
y monumentos románicos de Ciudad Rodrigo
El románico
de Ciudad Rodrigo es tardío como corresponde a lo avanzado
de su repoblación. Aunque parece ser que es heredera de
la ciudad hispano-romana Miróbriga Bettonum no es hasta
1136 cuando empieza a ser citada documentalmente.

La verdadera
repoblación y activación de la ciudad fue por mano
de Fernando II. De esta época data la fundación
de la catedral.
Dentro
del patrimonio románico, Ciudad Rodrigo cuenta con la catedral,
la iglesia de San Andrés y la de San Isidoro y San Pedro.

Catedral
de Santa María de Ciudad Rodrigo
La Catedral
de Ciudad Rodrigo es una construcción híbrida entre
el románico tardío y el gótico que debió
iniciarse a finales del siglo XII (probablemente en los años
finales del reinado de Fernando II de León y realizada
a los largo del siglo XIII. Aunque hay importantes elementos del
siglo XIV hasta del XVIII.
De
la cabecera, sólo quedan los absidiolos laterales (el del
Evangelio embutido en la Sacristía) ya que el central fue
reconstruido en el siglo XVI es estilo tardogótico.
Lo más
destacable son, sin duda, los hastiales de los brazos del crucero.
En el
meridional se abre la Puerta de las Cadenas, con arquivoltas de
medio punto y columnas con buenos capiteles labrados. Por encima
se dispusieron cinco grandes tallas humanas, una de Cristo mostrando
sus manos acompañado de cuatro Apóstoles: San Pedro,
San Juan, San Pablo y Santiago.
A mayor
altura y superando un gran arco de descarga corre un friso ya
prácticamente gótico (segundo cuarto del siglo XIII)
donde arcos apuntados sobre columnas cobijan doce personajes bíblicos
del Antiguo Testamento.
En el
hastial del brazo septentrional del crucero se abre otra puerta
románica (puerta de Amayuelas) con una curiosa arquivolta
polilobulada.
La puerta
del Perdón situada en el hastial occidental es una obra
ya gótica de mediados del siglo XIII aunque inspirada en
portadas como la de San Vicente de Ávila y el Pórtico
de la Gloria.
En el
interior las tres naves de la Catedral de Ciudad Rodrigo se separan
mediante cinco pares de pilares cruciformes en cuyas caras se
adosan semicolumnas. Las bóvedas son de crucería
angevina muy capialzadas.
Otro elemento
destacable de la catedral es la presencia de vanos rodeados por
múltiples columnas que soportan arquivoltas apuntadas muy
decoradas.
En el
costado norte de la catedral se ubica el monumental claustro,
aunque sus crujías son ya básicamente góticas,
unas del siglo XIII y otras del XVI. Si bien las primeras todavía
muestran capiteles de cierta tradición románica
arcaizante.
Desde
el punto de vista románica, lo más interesante del
claustro de la Catedral de Ciudad Rodrigo es la puerta que comunica
con el templo, que es netamente románica, con arquivoltas
de medio punto (a base de boceles y medias cañas) y dos
parejas de columnas con finos y delicados capiteles vegetales.
Más
información de la Catedral
de Ciudad Rodrigo
Iglesia
de San Andrés
La iglesia
de San Andrés se encuentra fuera del núcleo amurallado,
al norte de Ciudad Rodrigo.
Conserva
dos puertas románicas. La del hastial occidental es la
de mayores dimensiones gracias a sus tres arquivoltas baquetonadas
y algo apuntadas. Las columnas son tres parejas y sus capiteles
todavía dejan adivinar algunos animales y motivos vegetales
en ellos.
La puerta
del costado meridional es bastante más pequeña y
no tiene relación con la anterior. Con dos anchas y planas
arquivoltas de medio punto decoradas con grandes rosetas inscritas
en círculos, como las de numerosas iglesias abulenses y
segovianas.
Iglesia
de San Pedro y San Isidoro
Al este
del casco antiguo, muy próxima a la muralla, podemos visitar
la iglesia de San Pedro y San Isidoro.
Se trataba
de una iglesia románica de ladrillo del "modelo toresano"
de tres naves y cabecera de tres ábsides escalonados. Sin
embargo, siglos después se suprimieron tanto el ábside
meridional como el central.
El resto
de la iglesia quedó como un voluminoso edificio del siglo
XVI, con cabecera poligonal y añadidos barrocos en el costado
sur.
Del
templo románico mudéjar del siglo XIII nos queda
el ábside citado, con los habituales arcos murales doblados
de ladrillo muy largos, pues siguen el llamado "Modelo Toresano".
En el centro hay una aspillera rodeada por dos arcos de ladrillo.
Una de las curiosidades de este ábside que es poco habitual
es que, precisamente en el paño central, por encima de
este rasgado ventanal se colocó un pequeño friso
de esquinillas. Otro friso semejante se ubica en el remate del
tambor, aunque esto es mucho más frecuente.
En el
muro norte del presbiterio, volvemos a ver los mismos arcos doblados
de ladrillo, en este caso rehundidos y enmarcado por falso alfiz
y con remates de esquinillas.
Oculto
por un porche moderno que imita las formas mudéjares de
la iglesia tenemos una puerta de acceso netamente románica
con arquivoltas decoradas con rosetas, como las que vimos en la
iglesia de San Andrés.
